Ama y deja amar.
Y es que, de vez en cuando, debes dejar de lado prejuicios y dejar que la gente -con sus defectos y virtudes, con sus cosas buenas y malas- Ame. Si l@ quiere, que l@ ame. Y si hay algo en su pasado que no te cuadra, recuerda que la gente cambia. Y si hay algo en el presente que te incomoda, recuerda que nos enamoramos de virtudes y defectos, y lo que a ti te parece un problema, a otra persona le puede resultar encantador.
Vive, deja vivir y sé un apoyo a esa vida en lugar de ser una fuente de insatisfacción.