Principios de vida.

Partamos de una premisa: Si tus convicciones de fe no pasan de ser un pensamiento y se convierten en acción, no estás viviendo tu fe, solo estás manteniendo una pose.

Una amiga escribió esto en su Facebook y me vino un mar de sentimientos e ideas a la cabeza:

Avoid all perverse talk;
Stay away from corrupt speech.
Look straight ahead,
and fix your eyes on what lies before you.
Mark out a straight path for your feet;
stay on the safe path.
Don’t get sidetracked;
keep your feet from following evil.
Guard your heart above all else,
for it determines the course of your life.

Quizás ella no lo mencionó pero tiene mucha similitud a este versículo:

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo.
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Efesios 5:1‭-‬20 RVR1960

La vida cristiana es una vida de elección diaria. Una vida entre elegir lo bueno y elegir lo malo; entre elegir lo correcto y lo incorrecto. La Biblia completa anima a hacer elecciones sabias, pero a la vez nos insta a no obligar a las personas a tomar esas decisiones.

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
1 Timoteo 4:12 RVR1960

Entonces mi decisión de estos días va por este lado, pues este tema me ha estado persiguiendo con especial énfasis. Por algo será.

Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido;
2 Timoteo 2:23‭-‬24 RVR1960

El cristianismo habla sobre una relación: Dios busca a su creación para darles vida. Para darles libertad. Para devolverles la vista. Para mostrarles propósito.

De hecho, escribo estas líneas con miedo de no plantear correctamente mi fe, y de, a su vez, presentarla de la forma más simple.

Esta relación parte de una premisa, y para esto, quiero citar un escrito de John Piper, que habla de cómo Dios obra por nosotros, y de por qué Él se interesa por nosotros: “Al principio puede parecer arrogante de nosotros, y denigrante a Dios, decir que él obra por nosotros. Pero eso solo es por causa de la connotación que yo soy un empleador y que Dios necesita un trabajo. Pero esa no es la connotación cuando la Biblia habla de Dios obrando por nosotros. Como: “Dios obra por el que en él espera.” (Isaías 64:4)

La connotación apropiada de decir que Dios obra por mi es que yo estoy en bancarrota y necesito dinero. Soy débil y necesito alguien fuerte. Estoy en peligro y necesito un protector. Soy necio y necesito un sabio. Estoy perdido y necesito un Rescatador.

“Dios obra por mi” significa que yo no puedo hacer la obra.”

Entonces, hablemos de relación, la base del cristianismo (porque precisamente la base del cristianismo no está en la liturgia ni en reglas para poder ir al cielo). Trataré de ser simple.

Relación es poder hablar con Dios. Se nos ha inculcado de alguna manera, quizás por medio de la sociedad en la que vivimos de que Dios es un ser inalcanzable, que solo está preocupado por que cumplamos las reglas. Yo he podido conocer a Dios como un Padre. Un papá. El papá que no he tenido a mi lado. ¿Qué se supone que hace un padre? Un papá guía, instruye, corrige, AMA. ¿Cómo me ama Dios cada día? Dejaré los ejemplos que podemos dar por sentados, como por ejemplo tener vida, tener casa, comida y trabajo. Yo puedo ver, además de eso, guía en medio de la incertidumbre. También es un padre que instruye para inculcar sabiduría. Nos enseña a ser prudentes y a tomar buenas decisiones. Nos anima, además, a vivir dando el ejemplo, teniendo un fundamento claro y viviendo conforme este fundamento.

Vivir cimentado en un fundamento verdadero, claro e inconmovible puede ser difícil en estos tiempos de relativismo y de lo políticamente correcto. Es difícil decir que no me parece correcto el modo de vivir de algunas personas. Es difícil porque es fácil ofender hoy en día. Pero si realmente hemos decidido vivir con convicción, nos es necesario aclarar esas convicciones y que no sea sencillo acomodarlas según las circunstancias.

Es necesario que estas convicciones rijan nuestras vidas a modo de principios, porque sin un fundamento base a seguir, será muy difícil distinguir lo correcto de lo incorrecto: Basarse solamente en nuestro punto de vista puede llevarnos a ser autocomplacientes y autocompasivos y esto simplemente adormecerá nuestro sentido de rectitud. Es por eso, hoy más que nunca, tener principios claros, principios que formen nuestro carácter y que nos permitan construir ideas, opiniones y acciones correctas.

Ruego que cada uno pueda examinar si realmente tiene principios y los animo a escribirlos. Luego, animo a que cada uno también analice cuánto está cumpliendo y cuánto está faltando a sus propios principios. Espero podamos crecer y lograr ser fieles a nosotros mismos.