Cristian Marambio:

“Yo siempre he dicho a ojos cerrados que soy artista y no tengo vergüenza en decirlo”

No es muy común en un país como Chile, conocer gente que se dedique al arte de la danza, ya que es una carrera que requiere mucho sacrificio, dedicación, pero, sobre todo lucha, no sólo por el perfeccionismo de querer ser mejor que uno mismo, sino que, es una constante lucha contra el vecino, el abuelito, el tío y toda la sociedad que te mira con cara de preocupación cuando le dices que quieres dedicarte a lo que más amas: bailar.

Cris, como le dicen sus amigos y cercanos asistió cuando tenía 12 años a una clase de danza en la municipalidad de Maipú invitado por una amiga, “era más que nada por curiosidad” dice esbozando una sonrisa melancólica, pero al parecer le agradó y decidió seguir asistiendo, de forma constante, sin saber que esa simple clase, sería una llave magistral, que le abriría la puerta a un futuro próspero, con bellas experiencias, que hoy en día lo hacen el artista que es, o quizás más importante aún: lo hacen ser la persona íntegra que hoy es. “Recuerdo con mucho cariño a esa profesora, fue quien me incentivo, ella vio algo en mí que yo no veía”, claro y eso que Cris no veía era ese talento que este año lo tiene ad portas de un importante viaje a Holanda, esto por haber ganado una beca para el programa de estudio Master of Arts in DAS Choreography en la University of Arts en Ámsterdam.

“Cuando dices que te dedicas a la danza, la mayoría de la gente te dice: -Ahh como las niñas que salen en los vídeos de Beyoncé- pero, no, es mucho más complicado que solo eso” dice Ignacia Rosas, ex compañera de Cristian en la compañía de movimiento moderno. Y es que claro que es mucho más profundo y complicado que preparar una simple coreografía, para luego recibir aplausos, Cris vivió una adolescencia llena de esfuerzos adicionales a los que tiene cualquier joven, que por lo general vive esta etapa pensando en jugar al fútbol y salir a fiestas los fines de semana, él vivió por así decirlo una “doble vida”, ya que, al terminar su jornada escolar, tomaba una micro que lo llevaba en un largo trayecto desde el interior de la comuna de Maipú hasta el Teatro Municipal, donde empezó en 2005, lugar en el que tomaba clases seis días a la semana, para luego llegar de vuelta a su casa a las diez y hacer deberes y tareas, sin embargo Cristian afrontó esta etapa sin mayores problemas, actuando siempre con la positividad que lo caracteriza: “Gracias a dios siento que no me salté ningún proceso, viví todo en su justa cuota, tuve una etapa bonita en un colegio muy genial, gracias a dios desde chico el curso en que me tocó estar era súper unido”.

En la escuela del Teatro Municipal, Cris pudo mejorar a cabalidad en varios estilos de danza como, por ejemplo, danza de carácter, danza histórica, además logró dominar de gran forma la danza moderna contemporánea.

“Estudiando Ballet en el Municipal, un día el director se me acerca para decirme que estaba la opción de realizar un intercambio, yo en un comienzo no lo entendí bien, pero cuando decidí tomar la opción, se veía como un bonito desafío”, en este caso la opción que se le abrió a Cris fue en la Nacional Ballet School del Royal Ballet de Cuba, donde pudo estar durante un año y siete meses, en esta según el mismo dice aprendió valores indispensables, como lo son la disciplina, además del respeto hacia quien enseña, que más que un profesor, es un verdadero maestro: “Muchas veces ni siquiera podías mirarlo a los ojos, era una enseñanza muy rigurosa, casi militar” la escuela funcionaba como internado, por lo tanto, el joven chileno de 16 años, paralelo a su formación como bailarín, tenía que estudiar las materias clásicas, como matemáticas, lenguaje e historia.

Esta experiencia convenció a Marambio sobre el camino de vida que quería seguir, sin mirar atrás: “ahí me di cuenta que bailar era lo que yo quería hacer en mi vida, uno se va moldeando con todas las experiencias que va teniendo, para rescatar las mejores y sacar a ese artista que uno tiene dentro”.

Manuel Buosso, profesor de baile y actual colaborador de proyectos de Marambio, también hace énfasis en la importancia de tener una experiencia internacional: “Estar afuera realmente te hace conocer otras perspectivas sobre la danza, ya que te abre un mundo que la gente acá en Chile no conoce, uno en que el arte es tomado en serio”.

Actualmente, ya con 23 años, Cristian Marambio cursa cuarto año de licenciatura de arte mención danza en la Universidad de Chile, además es profesor de danza moderna contemporánea de la escuela de danza IDEA bajo la dirección de la maestra Beatriz Alcalde. “Es un profesor muy proactivo, al que se nota que de verdad le interesa que aprendamos y que valoremos lo que hacemos, que seamos humildes, además de comprometidas” dice Javiera Fredes, alumna de Cristian.

https://soundcloud.com/javier-oyarzun-lamilla/entrevista-con-criss-marambio