La Náusea de Andrés
Andrés Felipe
32

Querido gordo amigo,

Algunos comentarios:

  1. A mi no me gustó el exceso lírico de Sartre en la primera parte del libro, me aburrí. Cae en lugares comunes de este exceso sobre todo cuando describe los objetos. Un ejemplo: “Sobre todas las cosas que me gustan, sobre la herrumbre del depósito, sobre las tablas podridas de la empalizada, cae una luz avara y razonable, (…)” Que alguien me haga el favor de explicarme cómo es una luz avara y razonable. El texto está cargado de imágenes y descripciones que intentan dar lírica a algo que no lo tiene, las cosas son como son y la mejor forma de describirlas es haciéndolo de forma sencilla, como lo hace Hemingway o García Márquez (recordando que tienen un pasado periodístico que afinó esta capacidad). Esto me molestó al comienzo de la lectura, pero leyendo lo que usted escribe creo entender mejor la razón (si es que eso era lo que buscaba Sartre), llevar al lector a un punto de monotonía y aburrimiento similar al de Antoine, lo logró conmigo. Las novelas serán buenas (tal y como lo dijo Ignacio Abello) cuando no pase nada; pero para que se cumpla dicha premisa el autor tendrá que describir las situaciones y objetos de manera sencilla y total, escapando al uso excesivo de la lírica absurda, problema del que sí padece Sartre. Como filosofo es mejor que como escritor de literatura. La última cosa: me molestó profundamente que el autor incluyera en cursivas palabras que él quería demostrar como importantes: no me creas tan burro Sartre. En conclusión me aparto de su afinidad al lenguaje del libro, me parece aburrido y con lo de las cursivas, insultante.
  2. Con respecto al fundamento del libro creo que no hubiera podido encontrar toda su extensión (o buena parte de ella) si no hubiera leído antes el libro del profesor Ignacio titulado: “Las relaciones conmigo y con los otros a partir de Sartre”. El libro es tan denso en su lenguaje que mucho de su base filosófica puede pasar desapercibida si no hay conocimientos previos sobre el existencialismo. Antes de llegar a las cavilaciones sobre el Ser que usted cita como la base del libro (y en lo que no se equivoca) hay elementos que decantan en aquella explicación de Roquetin, sobre todo después de ver a Anny, y que nombraré a continuación:

a. La memoria es la idea que el hombre social e individual tiene sobre lo anterior, sobre lo que ya pasó. La memoria es maleable y ajustable de acuerdo a las posibilidades y paradigmas de la sociedad y del individuo. Sartre afirma: “Pero yo no veo nada; por más que hurgue en el pasado, sólo saco restos de imágenes y no sé muy bien lo que representan, ni si son recuerdos o ficciones.” Esta frase tiene que ver directamente con la idea de que aquello que no es el presente no existe, existió, fue, pero ya no lo es más. Aún cundo las cosas son así, Sartre recuerda que “(…) el hombre es siempre un narrador de historias; vive rodeado de sus historias y de las ajenas, ve a través de ellas todo lo que le sucede, y trata de vivir su vida como si las contara.” Lo anterior encarna la idea de memoria como fundamento del ser individual, y a su vez la memoria como fundamento de la realidad social. Soy lo que los otros han hecho de mí, soy el aburrido, el guapo, el gordito chistoso, el seudo intelectual, etc. Si un buen día yo (el gordito chistoso) empiezo a creer que soy el guapo, barbudo, alto y bien dotado hombre, no lo seré hasta tanto los demás (aquellos que me rodean) me reconozcan como tal. La memoria tiene un influjo importante en la relaciones conmigo y con los demás, porque a partir de las historias en las que me he incluido (aquellas que he creído vivir en el pasado) me ubico en el mundo como ser existente en el presente, y en ese sentido puedo decir que existo.

b. El Tiempo como invención del lenguaje. La teoría de Sartre es que nada existe. Un camello (ejemplo tomado del libro de Abello) es un mamífero con cuatro patas que tiene dos jorobas en su espalda en donde se deposita agua, lo cual le permite pasar largos periodos de tiempo sin tener que recurrir a ella. ¿Qué acabo de hacer? acabo de describir a un ser vivo usando un lenguaje que comparto con otros seres humanos. Pero ¿Qué de ese animal es su fundamento mismo? Nada. El animal será aún cuando sobre él no exista un lenguaje que lo determine y categorice. Esto al final del día va de la mano con Unamuno, cuando en Niebla afirma que el lenguaje está hecho para mentir. Los objetos que nos rodean (mire a su alrededor ahora) son entes inexistentes que hemos categorizado y usado de acuerdo a nuestras necesidades, pero nada de ellos es fundamento de sí mismo. Es decir una silla no será silla sin que antes alguien la entienda como silla. Piense en el alegoría de la caverna de Platón y la idea que se construye sobre la verdad.

Es aquí en donde se entiende la idea de la nada, de acuerdo a Igancio Abello: “El universo existe sin necesidad de un antes y un después. En cambio, para el ser humano el tiempo y el espacio son referentes necesarios para ubicarse en el mundo. Es porque genero un antes y un después que tengo conciencia de los cambios que se presentan en mi existencia y en la de los demás.” Pero el paso del tiempo sólo es percibido por quienes tienen conciencia de que aquello les envejece, por ejemplo. Cuando dejamos de ser (cuando morimos) esa conciencia deja de funcionar porque a partir de ese momento no podremos percibir, no solo el tiempo, sino también el espacio y sus objetos, y los demás hombres sólo podrán percibir algo que no es el ser del difundo, sino aquellas imágenes que se depositaron en la memoria de quienes le rodearon en el único presente; aquello es precisamente la nada. Estamos en la nada (con categorizaciones y lenguaje que nos da la conciencia de existencia) y vamos a llegar a la nada, no desde una perspectiva de paso del tiempo sino desde un continúo de nada.

Ahora, Antoine reconoce que la soledad le brinda ese sentimiento de manera anterior porque se existe no sólo por el lenguaje y la conciencia, sino por el contacto con aquellos que me construyen como individuo, en el contacto con los demás. Anny era la última opción de existencia para Antoine pero no la consiguió, todo para él acabaría allí. Recuerdo ahora una noticia sobre una anciana que duro más de 12 horas en una cadena de comidas rápidas muerta en un sillón sin que nadie lo supiera, aquella señora no existía para nadie mucho antes de su muerte, es decir que vivimos (gústenos o no) en una continuidad en la que que lo único que existe es la nada.

Moriré como usted lo hará y no hay posibilidad de que lo que fuimos perdure en el tiempo. De hecho es revelador que Antoine sea historiador y que esté escribiendo un libro sobre un aristócrata del siglo XVIII; lo que él pueda decir sobre aquel personaje no es más que un intento por hacer memoria de lo inexistente, “Se revelaba la verdadera naturaleza del presente: era todo lo que existe, y todo lo que no fuese presente no existía. El pasado no existía. En absoluto”. La historia es un intento por traer al presente algo que ya no está, algo que ya no es, y es una oda a la estupidez existencial y la conciencia humana.

c. La conciencia. Sartre dice: “(…) si por lo menos pudiera dejar de pensar, todo iría mejor. Los pensamientos son lo más insulso que hay. Más insulso aún que la carne. Son una cosa que se estira interminablemente y deja un gusto raro.” (…) “El cuerpo, una vez que ha empezado, vive solo. Pero soy yo quien continúa, quien desenvuelve el pensamiento. Existo. Pienso que existo.” y más revelador aún: “Soy, existo, pienso luego soy; soy porque pienso, ¿por qué pienso?, no quiero pensar más, soy porque pienso que no quiero ser, pienso que yo… porque… !puff!”. Es este el punto preciso en el que se expone la idea de libertad. Soy libre porque tengo conciencia de mi existencia y en ese sentido podré elegir qué hago con ella. Unos eligen ser taxistas, otros filósofos pero al final del día la libertad es otra oda a la estupidez, debido a que se enmarca en la nada continúa.

La Náusea surge con la angustia del individuo, con la angustia de Antoine sobre el porvenir, sobre el no saber qué razón tiene su existencia, sobre la incapacidad evidente de usar su libertad en función de ser alguien que no es aún y que no sabe quién es. Porque Antoine sólo se sobrevive, nada más. Vive como un objeto, vive consciente de la nada.

3. Disfruté de su historia de la sangre, y seguramente lo que lo habita en usted es la náusea. Es la angustia al porvenir y le deseo suerte con eso.

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