Recolectores de inspiración e ideas

El hábito de recolectar y almacenar objetos es algo que pareciera estar en nuestro ADN desde hace millones de años. Se extiende mucho más allá de simples objetos y toma un lugar muy importante en nuestro espacio cognitivo. Se trata de un proceso que juega un papel fundamental en nuestra supervivencia y en el caso de nuestra creatividad no es la excepción.

Cada día hay aunque sea un poco de inspiración en nuestras vidas. Son pequeños instantes y momentos los que nos marcan, incluso sin que seamos totalmente consciente de ello. No importa cuanto estrés haya en tu día o que tan apresurado éste sea. Siempre habrá algo que te robará la atención y que despertará en ti una reflexión (a veces disfrazada de crítica), que rondará por tu cabeza o que volverá más tarde para infiltrarse en tu proceso creativo.

Aunque todos somos “recolectores”, algunos lo hacemos de manera totalmente consciente. Buscamos capturar esos instantes en nuestras mentes con la esperanza de poder revivirlos más tarde. Afortunadamente no tenemos que depender al cien por ciento de nuestra capacidad de recordar para volver a ellos y empleamos herramientas que son de gran ayuda.

Sin importar si eres un recolector análogo, digital o híbrido, lo importante es que tu método sea lo suficientemente eficiente como para no perderte de nada. Cada quién sabe que métodos le funcionan mejor. Puede ser una nota: una palabra, un par de palabras clave o un enunciado. Éstas notas pueden ser escritas o a través de una grabadora de voz. También puede tratarse de una captura gráfica: un pequeño símbolo, líneas o un boceto. La versión digital es obviamente una foto. También existen esas personas que se toman su papel de recolectores un poco más enserio y simplemente toman una muestra de aquello que les ha interesado para llevarla consigo.

recolectar

Los dispositivos móviles y las redes sociales han llevado ésta tarea a otro nivel. Todo lo anterior podemos hacerlo ahora a través de nuestra pantallas. Solo por mencionar un ejemplo: seguramente conoces algún recolector de Pinterest o probablemente eres alguno de ellos. Se trata de una de las redes sociales que permite almacenar en tableros todo aquello que te interesa y al mismo tiempo te permite compartirlo públicamente. Otros prefieren capturar esos instantes inspiradores a través de 140 caracteres en Twitter o en imágenes editadas a través de Instagram (yo soy uno de los que lo hace a través de éstas dos redes sociales), dónde aunque no todo está tan organizado, siempre podrás volver a echar un vistazo al mismo tiempo que lo compartes con el mundo. Por supuesto que redes sociales hay muchas y son una gran fuente para recolectar inspiración e ideas. Seguro encontrarás la que mejor se adapte a ti, si es que el mundo digital te interesa. Solo es cuestión de experimentar.

A pesar de tantas predicciones, el mundo digital no ha logrado sustituir al mundo análogo y esto ha hecho de muchos de nosotros recolectores híbridos. Uno de mis favoritos clásicos son las libretas. Son herramientas multifuncionales. Lo mismo puedes escribir que dibujar sobre ellas, así como adherir objetos con la ayuda de un poco de pegamento. Sus hojas, en muchos casos, están siempre disponibles para ser desprendidas y con la ayuda de tijeras y un par de dobleces, crear algo más a partir de ellas. (Esto me recuerda a las maravillas que hace Vicky Papaioannou en su espacio Clip-n-Cuts). Una de las ventajas del mundo analógico, es que siempre existirá la posibilidad de compartirlo, a través de diferentes métodos, en el mundo digital.

Los recolectores de inspiración e ideas somos una tribu alrededor del mundo que coleccionamos elementos que probablemente podremos usar en el futuro construyendo la tesis de un proyecto nuevo. Pero esto no es siempre necesario. Algunos de estos objetos pueden permanecer ahí con el único objetivo de inspirarnos, motivarnos o despertar algún recuerdo que reactiva sensaciones y sentimientos. Todo esto también forma parte del proceso creativo. No importa las razones por las que recolectes, lo importante es que lo disfrutes y que, en algún momento, adicione algo a tu inspiración y creatividad.

¿Te consideras un recolector de inspiración e ideas? ¿Qué recolectas y cómo lo haces?


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