Charlie MontanaMar 25Unlisted
Pizza.
Oh, amada pizza mía. Cuanto tiempo sin vernos, cuantas veces que al mirarte solo puedo ver tu queso derretido marcado de un calor infinito de dolor y pasión burguesa. Te despides de un bocado y no vuelves a hablarme hasta 6 horas después. Cuando ya no eres nadie y nada tiene sentido, solo este dolor en el que te has convertido. No importa el dolor, solo el sabor. Por eso te pido que me regreses la razón, que vuelvas a ser el alma de mi cuerpo y la voz de mi corazón. Pizza amada, solo te quiero decir, te amo… eres mía.
