Tiempo, libertad y placer.

Si el día medio de trabajo, incluyendo
la preparación y la transportación, es de diez
horas, y si las necesidades biológicas de dormir y alimentarse
requieren otras diez horas, el tiempo libre será de cuatro
horas en cada veinticuatro durante la mayor parte de la
vida del individuo. Este tiempo libre estará potencialmente
disponible para el placer.

Herbert Marcuse, Eros y Civilización.

Nuestras obligaciones diarias son estresantes y extenuantes, y al final del día nos derrumbamos en el sofá para leer, ver tele o navegar por las redes. El cansancio no da para ponerse a dar brincos en la cama con nuestro compañero o compañera.

La cadena de producción no puede parar por tus sentimientos, y al capitalismo le conviene que no seamos demasiado felices: nuestra insatisfacción permanente y nuestro dolor nos hacen más vulnerables.

Nuestras vidas son muy cortas y necesitamos un sistema productivo más acorde a nuestras necesidades vitales, individuales y colectivas. El capitalismo romántico (el de la TV, las novelas, las peliculas) nos regala muchos finales felices mientras nos roba horas de vida; necesitamos recuperar nuestro tiempo, y necesitamos energía para disfrutar de la vida.

Necesitamos tiempo para amar, para disfrutar del placer en toda su plenitud. Tiempo para escuchar, para viajar, para conocer, para compartir, para construir comunidades con los demás. Tiempo para apoyar, para crear redes, para celebrar, para aprender, para crear. Tiempo para cultivar y nutrir lo único que parece darle un poco de sentido a la vida: los afectos.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated DecrecimientoMx’s story.