Hacer información basura sale barato

El riesgo de contener la inversión en la producción de contenidos es una trampa peligrosa para los medios de comunicación en un momento en el que la competencia y la innovación alteran rápida y constantemente el ecosistema de la información y su consumo.

Hacer basura sale barato: resumió Joaquín Alvarado, CEO de The Center for Investigative Reporting, en su reciente participación como ponente en el Seminario Internacional de Periodismo Online que celebró su edición 17 en la ciudad de Austin, Texas.

La crítica es oportuna en un momento en el que el valor de la información hipertextual ha visto reducir progresivamente su valor, así para los consumidores como para los patrocinadores.

Los contenidos audiovisuales, la tecnología aplicada en bots (automatización), realidad virtual y narrativas inmersivas, así como nuevos sistemas de distribución de contenidos en múltiples plataformas, son los nuevos elementos que agregan valor a la deprimida industria periodística, pero requieren experimentación y, sobre todo, inversión.

Los retos a los que se enfrentan periódicos, televisoras, radiodifusoras, blogueros y el resto de la fauna informativa, tienen que ver con los nuevos hábitos en el consumo de la información, que está migrando rápidamente hacia los dispositivos móviles.

Los mismos cambios se hacen necesarios para los modelos publicitarios.

La multiplicación de las plataformas y la transición de la información hacia el periodismo visual, terminan de alterar la manera en que las empresas dedicadas a la información habían trabajado durante décadas, o incluso siglos.

El reto no es menor, pues las tasas de rentabilidad deben incrementarse para garantizar la supervivencia de las empresas periodísticas como las conocemos.

El valor de la investigación periodística y su utilidad social se mantienen intactas, pero amenazadas por la transformación del mercado y las crisis organizacional ante los nuevos escenarios.

Las empresas periodísticas han dejado de ser los únicos medios de comunicación. Esencialmente, al utilizar las mismas herramientas para transmitir sus mensajes, los anunciantes pueden ser ahora también por sí mismos medios de comunicación.

Los medios que mejor se desenvuelven en los nuevos escenarios son aquellos que comprenden mejor a la audiencia y a sus nuevos hábitos.

No es casualidad que los líderes del escenario mundial sean aquellos que han motivado en sus equipos de trabajo una actitud favorable al cambio y la experimentación, y que les han proporcionado las herramientas tecnológicas para hacer frente a los retos del mercado.

El momento le exige a las empresas periodísticas diversificar sus fuentes de ingreso y sus productos de valor, y serán las supervivientes aquellas que consigan innovar en sus servicios publicitarios, interactuar de manera eficiente con los nuevos actores de la distribución de contenido, implementar nuevas tecnologías y establecer diálogos directos, transparentes y efectivos con sus consumidores y anunciantes o patrocinadores.

Los supervivientes serán aquellos que comprendan y empaticen con los consumidores de información cada vez más saturados e incrédulos. Quienes logren catalizar de manera genuina los impulsos y la adicción de compartir de sus consumidores de manera ubicua. Quienes detecten las oportunidades análogicas de la nueva realidad digital.

Me gustaría saber que piensan mis amables y contados lectores. Dejen su comentario o échenme un tuit @demian_magallan