Agradecimiento al Patriarcado

Yo pensé que no tenía nada que agradecer de la cultura machista, pero hay un placer oculto que nos han regalado a las mujeres y es el de agarrarle el trasero a tu novio en público.

Les explico. De repente encuentro mi mano acariciando dónde sea el trasero de mi novio, porque la cultura machista me puede correr de mi trabajo por estar embarazada, castigar por abortar, juzgarme por tener sexo cuando me plazca, pero me permite agarrarle las nalgas a mi hombre en público sin que nadie se espante.

Puedo estar en la cola para el cine y darle a mi novio una sobadita en sus nalgas, es más, hasta un ligero pellizco de forma descarada y nadie va a decir “Uy, le está agarrando las nalgas, no lo respeta”; no, nada, es como si el trasero de mi novio no le importara a nadie, ni a él mismo, porque aprieto su trasero en la calle y no se mueve, en cambio mi mano puede ser traviesa e inconsciente sin ninguna consecuencia.

Así que, hombres, me encuentro verdaderamente agradecida con ustedes por no dejarme abortar, ni tener sexo casual, ni usar escote sin ser juzgada, por las miles de muertes por razones de género, también por obligarme a usar bra siempre porque #gravedad, puesto que a pesar de todo eso, siempre es buenísimo saber que de menos puedo meterle mano a mi novio en la calle sin culpa…

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