Samaná, República Dominicana es el hogar de una gran comunidad descendientes de esclavos libertos afroamericanos que luchan por mantener sus costumbres vivas.

La “Chorcha” de cocolos que cantan en inglés

A 192 años de la llegada de los primeros esclavos libertos afroamericanos a la República Dominicana, aun mantienen viva su identidad por medio de la religión y la cultura.


Texto y Fotos por Dennis Rivera

Es el último domingo del mes de julio y el día de la celebración ha llegado. Desde temprano en la mañana mujeres y hombres se preparan para mostrar sus mejores galas. Hay fiesta en La Chorcha. La Iglesia Evangélica Dominicana “Saint Peter” o mejor conocida como La Chorcha (del inglés Church) celebra sus 192 años de fundada.

Bahía de Samaná, al centro la Catedral Católica y la derecha La Chorcha.

Fue en el 1824 que cientos de esclavos afroamericanos provenientes en su mayoría del estado de Filadelfia encontraron finalmente la libertad en el Caribe. El pueblo costero de Santa Bárbara de Samaná se convirtió en el nuevo hogar de la comunidad de cocolos que allí se asentó.

La República Dominicana bajo el dominio haitiano y de su presidente Jean Pierre Boyer (1822–1844) abrió la puerta a esclavos libertos afroamericanos, estableciendo así un plan de migración para ellos. Los mayores asentamientos se dieron en el norte de la isla, pero el más notorio fue en la península de Samaná. Los Americanos de Samaná, como se le reconoce comúnmente, celebran casi dos siglos de defensa de su cultura, religión e idioma.

La estructura actual de la iglesia fue prefabricada en Inglaterra y traída en barco en enero del 1901.
Desde temprano en la mañana decenas de feligreses llegaron hasta el templo para celebrar el aniversario.

La celebración del día es especial, la música retumba por todo el pueblo. Con un “God bless you my brother” saluda Phillipps a todos los feligreses a su llegada al servicio. Durante casi unas cuatro horas los pastores repasaron la historia de su congregación. La estructura actual de la iglesia fue prefabricada en Inglaterra y traída en barco en enero del 1901. En ese entonces, la iglesia fue conformada por esclavos libertos que llegaron desde Filadelfia, Pensilvania y Nueva Jersey, pertenecientes a la Iglesia Metodista Episcopal Africana.

El primer culto en español fue realizado en 1931 por un pastor de origen puertorriqueño. Actualmente conservan cantos en inglés y cada dos domingos la celebración se hace totalmente en el idioma anglosajón.

A la izquierda una niña espera por que de inicio el culto en la Iglesia St. Peter. Una feligresa realiza una oración previo al inicio de la celebración.

La celebración transcurrió como una gran fiesta, donde se honró la trayectoria y esfuerzo de los padres de la congregación. Durante el servicio fueron reconocidos los más ancianos, hijos y nietos de los fundadores de la Iglesia. El pastor los invitó a pasar al frente, llamándolos uno a uno para que recogieran un recordatorio: “Pool, Wilmore, Philipp, Farinton, James y Jhonson son fieles siervos de Dios y hoy los reconocemos”, dijo el pastor.

Algunos de los ancianos recibieron una bendición especial.

Un coro de mujeres con la indumentaria clásica cantó más de una decena de canciones acompañadas en ocasiones por la trompeta de Mr. Lincoln.

Los parroquianos de la Chorcha tienen la encomiable tarea de mantener vivo el legado e historia de sus fundadores y así salvaguardar el patrimonio cultural único de la región del Cabo de Samaná.

Todas las fotos: Dennis M. Rivera Pichardo