EL NARANJA REACCIONÓ A TIEMPO

Ante un rival que siempre complica, levantó un 0–2 a base de actitud y entrega. El Naranja sigue invicto y prendido en la zona de arriba, y demostró nuevamente que la garra muchas veces puede suplir baches en el juego.


El marco no era el ideal. Una tarde fría y un cielo encapotado que amenazaba con una lluvia inminente rondaban por el Luis Maiolino, en vísperas de un partido ante un rival que históricamente le costó y mucho al Deportivo Roca. Pero el fútbol tiene estas cosas de regalar partidos inolvidables cuando quizás nadie lo esperaba, y este choque entre el Naranja y el Deportivo Madryn tuvo algo de eso.

Tras un primer tiempo para el olvido, el equipo de Diego Landeiro supo hacerse valer a fuerza de voluntad y empardó un partido que parecía desembocar en una inexorable derrota más ante el Aurinegro. Prioreschi y Fernández convirtieron para demostrar una vez más que Roca se le anima a cualquiera y de cualquier forma, incluso cuando las cosas no parecen ir del todo bien dentro de la cancha.

La primera del encuentro fue para Madryn, casi como un anticipo de lo que sufriría el Naranja en los primeros 45'. Avance del local, pelota que deriva en el “Ruso” Prioreschi, y falta a Maxi que el referí cordobés no pita. Contraataque veloz del Aurinegro, pelota filtrada a Ibarlucea y centro atrás que Crespo alcanzó a desviar con una mano, dejandola en el área para que Valenzuela la rechace al córner como no queriendo verla más.

Crespo, Aguirre, Morán y Prioreschi. Cuatro puntos claves del Naranja, que comandados por Fernando Fernández, supieron levantar un partido complicado. (Foto DDMV)

Sobre los 18' llegó la primera importante. Buena jugada iniciada por Dómini, que tocó y volvió a recibir para poner un lindo centro, que Carou conectó sin mayores inconvenientes poniendo el 1–0 para el elenco dirigido por Izquierdo. Quizás sin ser muy superior, Madryn capitalizaba demostrando que la simpleza era su arma más efectiva.

De allí en adelante, Roca comenzó a animarse un poco, más por insistencia y empuje que por juego asociado. El “Chengue” Morán tuvo su chance a los 21', con un remate que rozó el palo izquierdo de Pereyra; y Aguirre pudo convertir a los 23' con un cabezazo que pasó apenas alto tras una buena jugada de Castro. También tuvo la suya Valenzuela con un bochazo largo de tres cuartos, que pasó cerca del ángulo superior izquierdo.

El primer tiempo entregó poco más. Aguirre puedo anotar con un tiro libre que se desvió en la barrera pero no quiso entrar, y la más clara la tuvo Germi sobre el final con un remate de tijera que pegó en el poste derecho del arco que da a la calle Uruguay. Pitazo y al vestuario, con la preocupación lógica de un equipo al que aún le cuesta encontrar volumen de juego, pero que sabe que su principal virtud es suplir cualquier defecto con entrega y actitud.

Corta Monsalve ante Dómini. El “Negro” fue uno de los más certeros a la hora de parar los ataques. (Foto DDMV)

Para la segunda etapa, cambió el trámite. Madryn dejó de ser ese equipo que llegaba rápidamente al área con dos pelotazos cruzados, y con una gran tarea de los centrales locales contrarrestando sus intentos, comenzó a replegarse ante un Roca que quería dominar el trámite del encuentro. El Naranja avanzó con la pelota en los pies, y comenzó a insistir en ataque de la mano de Fernández y Monsalve, quienes impulsaron al equipo en todo momento. Arriba, Morán y Germi corrieron y bancaron la pelota incansablemente, pero costaba hacer efectiva la superioridad en el marcador.

Sin embargo, y pese a la mejoría de Roca, iban sólo 10 minutos cuando las cosas se pusieron 0–2. Salida desde el arco, pase corto a Castro que bajó a pedirla, y de repente un gol. Es que entre dos aurinegros presionaron a “Pachorra”, y la pelota le quedó justita a Girard para empujarla contra un palo y aumentar la diferencia.

Pero Roca no se durmió, y en un ratito sacó a relucir esa entereza que lo llevó a meter dos triunfazos en las primeras jornadas, y que ilusiona con ser muy peligrosa si se combina con un juego asociado que de a poco germina en el Naranja. El “Ruso” Prioreschi, uno de los que mejor nivel viene demostrando, descontó sobre los 20' con un fierrazo desde unos 20 metros que se desvió levemente en Elgorriaga para descolocar a Pereyra. Golazo del elenco local, que comenzaba a empujar con la gente alentando de fondo.

A “Pachorra” no le dieron respiro. La marca constante de los madrileños anuló gran parte de su juego, pero aún así se vieron algunas asociaciones interesantes del cinco Naranja. (Foto DDMV)

Tres minutos después, situación insólita en la cancha. Girard simula una falta, se tira al suelo pidiendo asistencia y se niega a subir a la camilla cuando esta llega al lugar del hecho. Discusión entre uno de los camilleros naranjas, Ariel Oses, y Cristian Girard, que desemboca en la expulsión de ambos. Negocio para el local, que perdía a un asistente a cambio de un delantero de la visita. Y a partir de allí, quiebre. Madryn se replegó más, y Roca lo fue a buscar con insistencia.

A los 35', Fernando Fernández ejecutó con tranquilidad el penal que sentenció el 2–2, tras una falta cometida a Mauricio Germi en el borde derecho del área. Un gol más del capitán, que está cada vez más cerca de transformarse en el goleador histórico del club.

Y sobre los 42', el cambio en Roca. Se retiró Juan Cifuentes y en su lugar ingresó, tras casi siete meses de inactividad, Lucas Volken. El delantero, que había demostrado una gran calidad en los dos partidos enteros que había disputado con el Naranja, había sufrido una rotura de ligamentos ante Cipolletti y no pudo jugar más desde aquel 7 de septiembre de 2014. Sin embargo, pese al ingreso de Lucas, Roca no pudo aprovechar la ventaja numérica y cerró el encuentro con un empate, en una extraña decisión del referí de añadir sólo 4 minutos pese a que hubo 3 cambios, 4 goles, un expulsado y una situación que demoró el juego por casi 5 minutos.

Si bien el día no acompañó y el fin de semana largo también complicó a la gente, el marco de público podría haber sido mejor para un equipo que venía de meter dos triunfazos. (Foto DDMV)

En líneas generales, el partido del Naranja fue de menor a mayor, y terminó mereciendo el triunfo. Si bien queda el sabor amargo de no haber logrado triunfar, Roca se sacó la espina ante Madryn -había perdido los dos últimos- y mantuvo el invicto, para quedar segundo a dos de Belgrano y encarar el duelo de la próxima semana ante Ferro de Pico con optimismo. ¡Vamos, Naranja!

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