Notas sobre literatura erótica


Reconozcámoslo: a todos los que nos gusta escribir, nos pone escribir literatura erótica. Pero quizás la etiqueta «erótica» condiciona la manera en que afrontamos el reto de escribir uno de estos relatos.
Sin ánimo de que esto sea una clase magistral —porque no soy maestro de nada—, me gustaría compartr unas reflexiones sobre este asunto de la literatura erótica:

—La literatura erótica es, antes que erótica, literatura. Lo primero que tenemos que tener claro es que lo que vamos a hacer es escribir un relato: tendremos que aplicar todo eso que nos han enseñado acerca de la presentación, nudo y desenlace; de mostrar, no contar; de protagonistas, antagonistas y conflictos; etc. No creamos que hablando de pechos, vergas y sudor ya está todo solucionado.

—El imperio de los sentidos. En un relato erótico debemos desplegar toda nuestra capacidad para plasmar sensaciones: sonidos, imágenes, sabores, olores y texturas. Debemos poder transmitirlas mediante palabras. Cuanto mejor lo hagamos, mejor sonará/se verá/sabrá nuestro relato.

—Las palabras seducen. Stephen King dice algo así como que las palabras son el arma de seducción más importante que existe: por eso la gente queda para cenar antes de acostarse. Es cierto: en la vida real, las parejas se conocen en la consulta del médico, en el trabajo o al intercambiar por error sus bolsas del súper. Y , después, hablan; hablan mucho. No tengamos miedo a que nuestros personajes lo hagan.

—Todo se aprende. Si nos gusta escribir literatura erótica, deberíamos leer buena literatura de este genero. Hay muy buenos escritores que en algún momento han tocado este género: aprendamos de ellos.

—Erotismo o pornografía. Es un debate que aparece de forma recurrente cuando se habla de este género. Mi respuesta a esta dicotomía es ¡qué más da! A veces soy erotómano, a veces pornógrafo y a veces mojigato. Como todos. Por eso, escribo lo que me apetece en cada momento y dejo que el que se crea justo para juzgar, juzgue.

Y tú, ¿qué opinas?

Email me when Fernando Vicente publishes or recommends stories