Sprints de diseño para startups y diseñadores

En los procesos de diseño de un producto el tiempo y la velocidad importan. Los sprints de diseño — una adaptación del framework Agile por parte de los equipos de Google UX y Google Ventures —es una metodología de trabajo que permite a los equipos plantear propuestas de diseño y funcionalidad en 2-5 días a través del prototipado rápido y sesiones de prueba.

Los sprints están liderados por un diseñador especialista en UX que identifica el desafío de diseño, junta al equipo necesario y los guía a través de todas las etapas del sprint. Este es un papel especial que requiere una gran comprensión de procesos de diseño y métodos UX.

Antes de empezar es necesario fijar el objetivo del sprint, es decir, conocer qué problema hay que resolver y qué hay que obtener después del sprint, por ejemplo:

  • Problema
    Diseñar una aplicación intuitiva para solicitar citas médicas en dispositivos móviles para personas mayores de entre 30–50 años
  • Entrega
    Mockups y prototipo interactivo para testing

Si vamos a hacer un sprint de diseño de un producto existente, conviene hacer además una auditoría de diseño del producto actual para conocer a fondo el producto

  • entrevistando a las personas que lideran el proyecto
  • revisando todos los documentos existentes como la investigación de usuarios o los diseños actuales
  • identificando los casos de uso básicos

Con este conocimiento de dónde venimos y a dónde vamos podemos iniciar nuestro sprint de diseño que pasará por las siguientes 6 etapas de pensamiento de diseño que son increíblemente útiles para resolver problemas de manera ágil.

Etapa 1. Entender cuáles son las necesidades de los usuarios

Los usuarios son los mejores jueces de si un producto es bueno o no. Esta es la razón por la cual es una gran idea comenzar un sprint entrevistando a usuarios objetivo para conocer qué les gusta y qué no, ver en qué entorno y cómo utilizan productos similares (siendo esencial disponer de un breve estudio de 3–10 productos de la competencia) y qué características echan en falta y por qué le serían útiles.

Este proceso previo de aprendizaje nos permite definir múltiples tipos de personas para las que hay que diseñar el producto y agrupar las primeras ideas que aportarán valor a nuestro producto.

Etapa 2. Definir el enfoque del sprint

Una de las maneras de organizar ideas y definir estrategias es creando el viaje de usuario, es decir, un mapa que enumere todas las etapas de aprendizaje por las que pasará hasta convertirse en usuario experto del producto — descubre el producto, lo usa por primera vez, lo usa de forma recurrente y se convierte en experto.

Para marcar el enfoque de diseño podemos elegir tres palabras con las que nos gustaría que un usuario describiera el producto —por ejemplo, fácil de usar, útil y divertido. Al finalizar el sprint, en la fase de testing del prototipo, podemos pedir a los usuarios que definan el producto y comparar los resultados con nuestra intención inicial.

Y por último, escribir el primer tweet que utilizaríamos para lanzar nuestro producto puede ayudar al equipo a enfocar su estrategia en 140 caracteres… o menos.

Etapa 3. Explorar ideas

Una gran técnica y ejercicio de calentamiento es invitar a cada persona del equipo a dibujar de forma individual 8 ideas en 5 minutos. Después, 1 gran idea en 5 minutos, y por último, un storyboard en 5 minutos.

Etapa 4. Decidir

Después de bocetar las primeras ideas, cada persona del equipo valora en silencio las propuestas, esto permite que todos formen sus propias opiniones antes de que sean sesgadas por otros.

Después el equipo puede discutir las mejores ideas y decidir cuáles plantearán en el prototipo. Una forma curiosa de hacerlo es asignar a cada uno un sombrero de pensamiento — optimista, pesimista, viabilidad técnica o abogado del usuario. Cada sombrero representa un punto de vista diferente que es valioso y que puede enriquecer la decisión final.

Etapa 5. Prototipado

Un prototipo sirve para que las ideas sean “lo suficientemente reales como para sentirte” y es una herramienta fundamental para que puedas recibir comentarios de los usuarios y saber si la solución que hemos planteado funciona o no.

Esta es la etapa en la que el equipo invierte más tiempo, ya que hay que diseñar cada wireframe o mockup necesario para plantear la propuesta y crear un prototipo — con herramientas como InVision, Marvel o Flinto — para iterar con el producto acercándose a una experiencia real.

Etapa 6. Validación

El proceso de validación del prototipo suele pasar por tres filtros:

  • Usuarios: una simple prueba de usuario puede revelar información valiosa sobre el producto muy rápidamente. ¿Qué les gusta y no les gusta a los usuarios? ¿Qué les gustaría mejorar? ¿La solución satisface sus necesidades en general?
  • Director del proyecto o CEO de la empresa: es esencial contar con la revisión y aprobación de quien financia o asigna recursos al proyecto.
  • Viabilidad técnica: el equipo de desarrollo valora si las de ideas de diseño coinciden o exceden la capacidad técnica del equipo.

Una vez finalizado el sprint, es un buen momento para reflexionar y obtener retroalimentación. ¿Qué harías diferente la próxima vez?