Impuestos a los derechos humanos

Sólo desde 2010 el agua es un derecho humano, a pesar de que sin agua no podemos vivir. Nadie. Ni tú ni yo. El agua, objeto de consumo, ha estado fuera de toda protección legal. Tener agua era una cuestión personal, a veces de dinero, otras de suerte, y otras de muerte. Desde 2010, gracias al impulso de Bolivia, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano. Y ahora qué… Ignorancia total, porque millones de personas siguen teniendo problemas de acceso, siguen bebiendo agua de mala calidad, y siguen caminando decenas de kilómetros para poder beber, para poder vivir.