Una historia de muchos y una historia personal: bullying.

Daniela Garza
Sep 7, 2018 · 3 min read

Decidirme a escribir este artículo me ha tomado cierto tiempo. No porque quiera ocultar esta parte de mi vida o negarla, sino porque me gustaría acomodar el mensaje de manera que se entienda que hoy en día no me siento como una víctima y no busco dividir mi experiencia como los malos (ellos) contra el bueno(yo).

La manera en que lo veo hoy en día, es que en las diversas historias que giran en torno al bullying hay una sobre simplificación en dónde las únicas víctimas aparentan ser los agredidos y no se pone suficiente atención a las historias de los agresores.

Lo que finalmente me motivó a escribir este quasi-relato fue una investigación realizada por David Eagleman en torno a la neurología del genocidio; él tiene una historia muy cercana al tema, ya que gran parte de sus antepasados fueron exterminados en campos de concentración Nazi, él partió de la interrogante: ¿Qué sucede en el cerebro de los genocidas? Eagleman convocó a diversos sujetos de estudio y los metió en una máquina de REM (Resonancia electro-magnética) las personas eran expuestas al mismo video: una mano siendo apuñalada por una jeringa, sin embargo el video se etiquetaba como procedencia de diversos grupos étnicos y religiosos. Los resultados fueron que en la mayoría de los sujetos la actividad en los neurotransmisores que tienen que ver con el dolor mostraban actividad cuando se trataba de ver el video de una persona de su mismo grupo étnico o ideológico, cuando veían el video etiquetado como de alguien que no pertenecía a su grupo los receptores de dolor no se estimulaban. No creo que aquí estemos hablando de personas buenas o malas, sino escindidas entre el yo-ello y yo-tú (yo- objeto, persona-persona) .

Cuando un niño o niña es bulleado por lo general se trata de una persona que fue exhiliada del resto del grupo por X razón. En los casos más afortunados la persona al ser rechazada por un grupo se integra a otro en el que sea aceptado, sin embargo también hay casos en dónde la persona está por completo aislada.

El rechazo o exclusión genera en el cerebro una reacción similar a la que experimentamos cuando tenemos dolor físico. Deja huella, deja secuelas.

Mi historia:

En la primaria fue cuando experimenté con mayor intensidad el bullying, sucedieron varios eventos, en algun momento llegué a defenderme como pude, experimenté dolor, vergüenza y soledad. Creo que este periodo de mi vida extirpó de mi la capacidad de confiar en el otro durante mucho tiempo.

Cambié de muchas escuelas, en unas me fue mejor socialmente que en otras, sin embargo me costó trabajo armar conexiones profundas con la mayoría de las personas con las que conviví; me sentía insegura, inadecuada…extraña.

El rechazo al que estuve expuesta en mi infancia me dejó una marca; en la actualidad he superado a través de trabajo personal y el apoyo terapéutico, sin embargo en ocasiones descubro que mi mente ante el menor estímulo se dirige inmediatamente a mi herida de rechazo. Hoy lo puedo observar en perspectiva y confirmar con la realidad, sin embargo durante mucho tiempo viví con la idea de que había algo inherentemente mal en mi que provocaba que los demás me rechazaran.

¿Cómo hubiera sido crecer en un entorno en dónde se promoviera la aceptación de las diferencias?

Definitivamente más nutricio… sin embargo la adversidad por la que atravecé de alguna forma estimuló mi curiosidad por entender el comportamiento humano y me permite tener una mayor comprensión de las motivaciones tanto del agresor y la respuesta del agredido. Haberlo vivido me ayuda a empatizar y de alguna forma compartir mi experiencia con otros que hayan atravesado o esten atravesando una situación similar.

No estás solo o sola.

Video de David Eagleman:

Daniela Garza

Written by

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade