Eternos bucles

La vida es corta y son numerosas las ocasiones en las que antes que suceda algo, ya se sabe qué va a pasar. El ser humano siempre ha sido predecible de algún modo, aunque admito, he conocido personas que son tan impredecibles que no hay manera en que yo tenga la más mínima idea de qué podrían hacer o decir, pero en lo que concierne al diario vivir, hay momentos en los que uno ya sabe qué va a hacer y qué resultados se va a tener, y eso es lo que me hace pensar, ¿por qué hacemos la misma idiotez una y otra vez?.

En lo personal, a mí me sucede seguido, no soy el tipo más listo ni el más consciente, y mucho menos el más preocupado, creo que eso es lo que me hace feliz, sin embargo la frustración nunca falta y cuando decide llegar, lo hace en el momento más inoportuno. Es realmente odioso cuando vas a hacer algo que ya sabes como va a terminar porque lo has hecho más de una vez aún sabiendo que siempre se tiene el mismo final y es como: “No, esta vez va a ser diferente”. NO. Nunca será diferente, se pasa la vida haciendo lo mismo una y otra y otra y otra vez esperando distintos resultados, como si se quisiera llevar a rastras la misma cadena que ha sido un bulto molesto y desagradable, algo así como masoquismo. En fin, el desagrado se combina con satisfacción de llegar al mismo final inútil de siempre que resulta en un rostro algo así:

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