Dowy: relaciones caninas.

“Actualmente trabajo como diseñadora gráfica. Soy de Asturias pero vivo en Madrid desde hace 7 años. Siempre he querido tener perro pero aún no he conseguido lanzarme y adoptar uno. ¿Que por qué? Cada perro es un mundo, hay razas que requieren mucho ejercicio, otras son poco callejeras… en definitiva estoy muy perdida y no se qué perro encajaría conmigo y con mi estilo de vida.” Ana, 32 años.

“Adoptamos a Budy hace un año. Nuestras hijas estaban encantadas con su nueva mascota. Sin embargo, la primera vez que le llevamos al parque vimos que Budy se asustaba mucho cuando veía perros grandes. Sabíamos que años atrás un perro le había mordido y pensamos que desde entonces les tiene miedo. Por eso intentamos mantenerle lejos de perros que puedan asustarle pero no es fácil” Gema y Javi Marín.

Estos son casos que me encontré mientras investigaba para crear Dowy. Mi planteamiento era el siguiente: si hay apps para ayudarnos a conocer a otras personas en base a nuestros gustos… ¿por qué no podemos tener una app que nos ayude a encontrar el perro perfecto?

UX: disfrutando de la investigación.

Sin duda, este es, de momento, el proyecto que más he disfrutado. Los proyectos anteriores eran más serios y con este pude dar mas rienda suelta a la creatividad y a la diversión.

La idea de Dowy se resume en un buscador de perros, ya sean perros para adoptar o perros para que jueguen con tu mascota.

  1. La adopción.

Como has podido leer al inicio de este artículo, Ana quiere un perro pero le asusta adoptar uno que no cuadre mucho con ella. Por eso, Dowy cuenta un una base de datos (que alimentan las protectoras) de perros en adopción. Cuando un usuario quiere adoptar se le pide que rellene un perfil en el que se recaba información sobre su estilo de vida: dónde vive, si ha tenido o tiene más mascotas, cuánto tiempo puede dedicar a su futuro perro… en función de ese perfil, Dowy muestra a Ana perfiles de perros listos para ser adoptados. Estos perfiles aparecen ordenados por porcentaje de “match” ,es decir, el perro más afín a Ana aparecerá el primero. Además puede leer una breve biografía del perro, ver rasgos de su personalidad y datos sobre la protectora en la que está.

2. La socialización.

¡El perro ya está en casa! Es ahora cuando vamos viendo que no todos los perros encajan con el. Esto le ocurrió a la familia Marín. Para evitar que su perro pase un mal rato sus dueños descargan Dowy y crean un perfil propio a Budy. En el definen la personalidad de su perro y qué rasgos de los demás perros le gustan. La app, de nuevo, muestra perros afines al de los Marín incluyendo el porcentaje de “match” o de compatibilidad entre su mascota y las demás.

El click que necesitaba.

Como siempre, las entrevistas fueron básicas para definir qué debía tener mi app. Pero esta vez hubo dos cosas que me supusieron más de un suspiro pero que, a su vez, son las que más me ayudaron: el card sorting y el testeo del prototipo en low fidelity.

Durante varios días testeé el prototipo y fui haciendo cambios.

Muchas veces tienes un botón, una home, un menú, etc. muy claro en tu cabeza, pero cuando lo vas a testear ves que el resto de las personas (y posibles usuarios) no lo ve para nada como tú. Después de varias vueltas y varios testeos, fueron mis posibles usuarios los que me ayudaron a nombrar y colocar cada categoría, a ver fallos en el prototipo, a mejorar los botones y en especial a ver cómo se comportaba realmente una persona dentro de mi app.

Pero lo más importante, me hizo recordar una de las reglas que se aprenden en Ironhack de forma que nunca se me olvidará: TÚ NO ERES TU USUARIO.

UI: Match de colores.

Parte de la investigación previa que hice para Dowy se basó, no solo en las features o en la experiencia de usuario, si no también en los colores y la apariencia de las apps: en su UI. La idea era crear una app que no saturase, pero que fuese divertida. Por eso, rosas y azules aparecieron pronto en mi moodboard. Y resultó que no iba desencaminada. Siempre se ha dicho que el perro es el mejor amigo del hombre así que busqué en Google “color de la amistad” y… ¡Pump! ¡Es el color azul! Y ya sabemos que el rosa siempre se ha asociado al amor, por tanto eran dos colores que tenían que predominar en Dowy.

La landing page tiene los colores principales y transmite un aire divertido y limpio.

El resultado.

El resultado para los usuarios es una app que reduce la posibilidad de no acertar a la hora de adoptar un perro y que te asegura que encontrará a un perrito-amigo que le ayudará a integrarse y a ser feliz en su nueva vida. El resultado para mí han sido horas de diversión y trabajo viendo a mis compañer@s reirse con Tinder y viendo fotos de perros geniales.

Modelo de negocio

Hasta ahora todo son risas y felicidad pero… ¿la pasta qué? Dowy monetiza a través de las DowyBox. Se trata de cajas que llegan todos los meses cargadas de regalos, snacks y productos de higiene perruna. Las ventajas de suscribirse a la versión premium no está solo en la DowyBox, si no que también permite crear perfiles para varias mascotas (la versión free solo permite crear el perfil de una mascota) e incluir rasgos de personalidad ilimitados, lo cual hace que el match sea mucho más preciso.

La herramienta clave.

La investigación para crear Dowy tuvo un punto álgido cuando encontré la herramienta definitiva: el user perro.

La idea era crear una app para los perros y era básico entender qué necesitan los perros, cómo son, cómo se relacionan y qué podía aportarles mi app para hacer que sus dueños y dueñas la descargasen. Por y para ellos la creé.

¡Así que lo justo es agradecerles su gran ayuda!

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Nos vemos pronto con más proyectos. ¡Hasta entonces!