Caso Ariel “La sombra del odio”

Alumna: Galeote Noli Diana

Profesora: Eva María Esparza Meza

Fecha de entrega: 9 de junio 2017

Datos de identificación:

Nombre: Ariel

Edad: 8 años

Abuela (Materna): María. Edad: 58 años

Abuelo (Materno): Cesar. Edad: 58 años

Madre: Jazmín. Edad: 27 años

Estado Civil: Separados

Padre: Diego. Edad: 33 años

Hermana menor: Muriel. Edad: 7 años

Hermano menor (medio): Yuri. Edad: 3 años

Motivo de consulta:

La abuela solicita atención en el servicio de psicología del hospital, reporta que Ariel es un niño muy inquieto y manifiesta problemas de conducta tanto en la escuela como en casa.

Antecedentes

Ariel es un niño de 8 años, fue remitido por el hospital, lugar donde labora su abuela materna, a través del servicio de psicología. Cursa el 3° de primaria en escuela oficial de horario completo, con un promedio de 9.2. Actualmente practica natación y fútbol, actividades que realiza los fines de semana y a las cuales es llevado por los abuelos.

Reporte Psicológico y Paidopsiquiatra

Ariel fue evaluado tanto por el departamento de psicología como de paidopsiquiatra. En el departamento de psicología se realizó estudio psicodiagnóstico, se aplicó una batería de pruebas compuesta por los siguientes instrumentos: Bender, HTP, Test de la familia, escala de Conners, CAT, CMAS-R Y Frases incompletas. El reporte indica dificultades sociales, afectivas y para comunicar emociones e ideas. Una figura materna ambivalente y carente de autoridad y poco protectora. Al padre lo percibe distante mostrando deseos de tener una relación más cercana con él. Posee sentimientos de logro que lo hacen sentir valorado por otros y de sobresalir en lo que hace.

Presenta desorganización en las labores y no cumple con reglas, ansiedad, distractibilidad y dificultades en la concentración. Así mismo, presenta “dislalia moderada y dislexia, pobreza de vocabulario y lenguaje expresivo; poca comprensión, análisis y síntesis. En conclusión Ariel presenta rasgos de agresividad, ansiedad generalizada, dificultad en el control de impulsos, busca satisfacer necesidades de forma inmediata, razón que le dificulta la posposición de gratificación, se muestra dependiente y demandante y cuando no recibe satisfacción reacciona con hostilidad, aparece cierta discordancia entre su comportamiento y su edad cronológica, lo que sugiere inmadurez emocional, resaltando la susceptibilidad exagerada ante la crítica, temor al rechazo, aislamiento y poca tolerancia a la frustración”.

El paidopsiquiatra confirma el diagnóstico de TDAH, comorbilidad con problemas de lenguaje. Se refiere que en la consulta inicial se mostró inquieto, se levantó constantemente y movía las piernas. En las consultas de seguimiento durante el año que ha estado medicado, se informa de mejoría en los síntomas y en calificaciones, pero continúa la inquietud y ansiedad, se incrementa la dosis de medicamento. Algunos meses después de haber comenzado la medicación, se reportó la presencia de taquicardia, por lo que se le realizó un electrocardiograma, sin encontrarse datos de soplo. Ha mostrado comportamientos de tipo oposicionista y agresivo con miembros de la familia y hostilidad hacia la hermana, razón por la que se sustituye el medicamento por atomoxetina, pero que ante la presencia de efectos secundarios, se regresa nuevamente al metilfenidato.

Desarrollo

No existen antecedentes de enfermedad mental en la familia. Durante el embarazo tuvo preclamsia, retuvo líquidos, nacimiento por cesárea, al parecer post término, presentó sufrimiento fetal, sin referencia de complicaciones perinatales, no se requirió de incubadora, Jazmín (madre) amamantó al niño hasta aproximadamente los 8 meses, después cambió a biberón, hasta aproximadamente el año y medio Se menciona que sostuvo la cabeza a los 4 meses, se sentó a los 7, no gateó, marcha al año y 3 meses, primeras palabras a los 2 años y medio, habló a los 3 años; control de esfínteres logrado a los 2 años.

Ingresa al preescolar a los 3 años, a los 5 años comienza a manifestar los problemas de inquietud, se escondía y no obedecía indicaciones, es temerario y no mide el peligro, se salía y brincaba constantemente. Los problemas conductuales los manifiesta en todas partes, se duerme hasta tarde, constantemente se cae, por ello a los 3 años sufrió una fisura en una pierna, desde el primer año de la primaría muestra problemas de conducta e inquietud.

Familia

Ariel es el mayor de 3 hijos, sus padres están separados, junto con su madre viven en la casa de los abuelos, desde antes de que naciera. Jazmín, su madre, tiene 27 años y es policía administrativo; su padre Diego, tiene 33 años y es repartidor. Su hermana menor Muriel, de 7 años, cursa el 2° de primaria; su hermano menor Yuri, es hijo de otro padre, tiene 3 años, asiste a un centro de desarrollo infantil del estado. María, la abuela materna, tiene 58 años, labora como personal administrativo del hospital; el abuelo, César es de la misma edad y trabaja esporádicamente.

Análisis del caso

Ariel es un niño que desde su nacimiento no fue bien recibido ya que no hubo una preconcepción del él en el mundo, esto Aulagnier (1986a) lo denominó como la sombra hablada, ya que al no haber una historia que preceda a su nacimiento, no se le ha otorgado un lugar y un papel dentro de la historia familiar. Su devenir psíquico, con ello se pone en juego, ya que no fue deseado ni antes ni después de su concepción por lo cual no obtuvo los cuidados necesarios para un buen desarrollo de su psique y en su vida, ya que la función primordial que debe cumplir la madre de enseñar a amar no queda introyectada en el niño. De acuerdo con Freud (1914), la importancia de ese deseo radica en que sólo a través de él, el niño podrá ser dotado de un vasto reservorio libidinal, que podrá utilizar para investir a los objetos de su alrededor, de otro modo, resignará su vínculo con la realidad en un intento de curación, ante un sentimiento de empobrecimiento interior.

Su estructura psíquica se ve afectada al igual que su funcionamiento, resaltando con ello sus experiencias tempranas que ha vivido antes (la falta de deseo de hijo), durante (sufrimiento fetal) y después de este (cuidados maternales insuficientes), y así lo hace ver Freud (1905; 1940 [1938]) ya que resaltó la importancia de dichas experiencias, “sean de satisfacción, displacer y/o frustración que tienen un efecto duradero en la persona; así pues, sin caer en un historicismo inflexible, se vuelve necesario indagar en la historia del individuo tanto los agentes que promueven la construcción de la estructura psíquica como aquellos que producen las fallas o fracasos de ésta” (citado en Esparza, 2015, p. 104).

Empezaré con lo que refiere en las entrevistas María (abuela), desde el comienzo del embarazo de Jazmín se ocasionaron fallas en la investidura fetal, ya que no hubo un deseo de hijo, así como la carencia de apoyo por parte de la pareja, esto resultó una carga que no logra despertar ni interés ni placer en Jazmín, con lo expresado por María:

“no lo recibió con emoción, yo creo que lo recibió como una carga”, “no era muy demostrativa de afecto, se desesperaba, se enojaba porque el niño lloraba no era ni paciente ni cariñosa por eso me pidió ayuda, lo quiere y lo quiso pero no ha sido muy demostrativa”

Con ello queda evidenciado que fue un deseo de maternidad, que responde al deseo de repetir especularmente su relación con la madre, es decir, la lejanía e indiferencia que Jazmín sintió de su madre por el trabajo así como verla con otra persona. Jazmín, ya de jovencita le reprochó esta situación, aprovechándola utilizando a sus hijos para hacerle pagar a su madre lo que hizo, por su parte María se siente culpable y “carga con su cruz”, parece incluso tener un sometimiento pasivo ante su hija (Aulagnier,2002).

Esto resulta nefasto para la estructuración psíquica de Ariel, ya que no llega un ser nuevo, diferenciado, sino que representa el retorno de algo que debió quedar reprimido. Castoriadis–Aulagnier (1975) considera que lo nocivo del deseo de maternidad radica en que es la negación del deseo de hijo, (Jazmín pensó en no tenerlo) “expresa el deseo de revivir, en posición invertida, una relación primaria con la madre (p.203) reviviendo con ello la propia experiencia de Jazmín que sufrió al ser anhelada y después rechazada por María:

“Mi vida se centró alrededor de mi hija desde que nació, no quería que fuera a sufrir lo mismo que yo, pensé que seríamos muy unidas, casi como amigas. Cuando Jazmín ingresó a la preparatoria “cambió mucho era una desconocida para mí, después se fue de la casa, me dijo que me odiaba

“Comenta Aulagnier, la maternidad es una experiencia que hace resurgir lo que toda mujer vivenció en su relación originaria, pero cuando esta experiencia, por diversas razones se trastocó, el embarazo representa la amenaza del retorno de lo reprimido, aspecto perjudicial para la relación no solamente con el niño imaginario, en gestación, sino para la relación con el hijo una vez que nazca” (citado en Esparza, 2015, p.107).

Por otra parte el padre no tiene cabida aquí ya que no se involucró en el embarazo así como en los cuidados después de este, por lo cual su papel queda marginado, aunado al deseo de maternidad, la concepción de Ariel no fija un placer en la pareja parental y su nacimiento queda como resultado de un conflicto y odio hacia su madre, Jazmín lo expresa ya que su madre (María) no la protegió del abuso sexual que sufrió por parte de su hermano y por el maltrato recibido por su tío, pero sobre todo hace hincapié en que a su madre la trataron mal ya que le daban más valor a los hombres por lo cual según Jazmín, María hizo lo mismo con ella.

Por lo cual es de importancia el rol que juegan los padres, en este caso la madre al destacarse sus propias fallas en su estructura psíquica para darle a Ariel los cuidados maternos suficientes, generando daños a su narcisización. Moguillansky (1998) sugiere que la narcisización del niño comienza desde el momento en que los padres imaginan su llegada, aspecto fundamental en la constitución subjetiva del individuo, si esto no ocurre se convierte en un hijo no deseado y no encuentra una respuesta o en su defecto es falsa por lo cual la libidinación inicial es defectuosa, es decir, donde debiera estar el placer queda una falla (Castoriadis-Aulagnier, 1975) Este acontecimiento lesiona el sentimiento del Yo, es un sentimiento de una herida narcisista, esto provoca un falso Self.

Ahora en lo que respecta a Ariel en las sesiones se observa su actividad psíquica, corresponde a una representación pictográfica (experiencia entre Ariel y Jazmín) de rechazo, como lo mencione antes da a lugar a una respuesta falsa y una libidinización defectuosa.

Ariel se encuentra escindido entre dos figuras maternas, se encuentra entre ambas y no sabe muy bien a quien le debe lealtad, rivalizan entre ellas, lo que provoca en él una huella del fracaso de la función materna, esto se ve en el juego de Ariel de los malos contra los buenos, también los sentimientos de odio con el juego de los robots y los misiles. Winnicot establece que esta función de ser buenas da un sostén o Holding (1961):

El sostén incluye especialmente sostener físicamente al infante, lo que es una forma de amar, quizá la única con la que la madre puede demostrarle su amor al niño. Hay quienes pueden sostener a un infante y quienes no pueden. Estas últimas generan rápidamente en la criatura una sensación de inseguridad y llanto angustiado (p. 1577).

Esta falta de cuidado materno ha causado en Ariel inestabilidad emocional que se refleja también en la inestabilidad de la motricidad y en una atención muy fluctuante.

Aquí me parece pertinente hacer hincapié el encuadre que se establece entre la Ariel y la terapeuta ya que en varias ocasiones él intenta romperlo queriéndose llevar el dinosaurio ya que el encuadre tiene que ser lo más parecido al holding materno: este se transforma un espacio transicional, dentro del cual se pueden desplegar las fantasías y juego de Ariel. Este espacio transicional permite trabajar sobre lo imaginario del Ariel para una posterior simbolización e historización. Melanie Klein (cita), interpretaba los ataques al encuadre como ataques a la figura del analista, representante a su vez de imagos parentales proyectadas.

También se ve la relación de rivalidad con su hermana Muriel así como el deseo sexual (reflejadas en el test de persona bajo la lluvia) hacia la madre que se traslada a la transferencia con la terapeuta, de mostrarle su fuerza mediante el juego del fútbol o las fuercitas, en las sesiones siguiente se ve reflejado esta sobreexcitación de Ariel en el juego del fútbol o atrapadas en la cara, actúa la agresión y la seducción, un comportamiento sadomasoquista como el de la madre en su relación con sus parejas o como la de la madre y la abuela, es decir, lo sexualidad quedó vinculada a la agresión, por ello la integración del self de Ariel ha estado en constante peligro debido al exceso de excitación sexual que se le ha impuesto desde fuera, el placer del contacto con su cuerpo (duermen juntos con en la misma cama, ella con poca ropa). Siguiendo esta línea también con el juego del futbol Ph Gutton (s.f) refiere que “el juego es una actividad de placer, una actividad donde se realizan los deseos infantiles.”

Se manifiesta su agresividad mediante el juego como he mencionado con el fútbol el juego de los miles y robot o zombis, buscando ganar quizá reconocimiento como una transferencia reparadora. Por otro lado me hace pensar en la falta de empatía hacia la terapeuta ya que en un principio no le importa que le cause dolor (pegándole en las piernas con la pelota o con el cojín en la cara), ya que la preocupación es un aspecto importante de la vida social, este término lo utiliza Winnicot (1963) para referirse, en positivo, al mismo fenómeno al que se alude en negativo con la palabra “culpa”. El sentimiento de culpa es una angustia vinculada con el concepto de ambivalencia; implica cierto grado de integración del yo individual, que posibilita la conservación de la imago del objeto bueno junto con la idea de su destrucción, esto radica en su escisión.

En la siguiente sesión en la cual Ariel manifiesta su angustia y sentimientos de abandono, de sus padres, en las que se ve la trasferencia hacia la terapeuta, de que esta también lo abandonara lo sobrepasan, como refiere Winnicot, cuando la pulsión agresiva y/o sexual invade el juego, este se interrumpe. Marucco (2006) lo denomina “trauma del desamparo”, ocurre cuando las experiencias traumáticas anulan el principio de placer, horadando la barrera protectora antiestímulos, lo que altera y empobrece la economía energética y puede provocar daños permanentes en la estructuración psíquica del niño. Este trauma psíquico temprano, para un niño es invasivo, ya que fue una situación traumática que ocurrió antes de que el niño le pudiera poner palabras (Braier, 2001), es decir, desde antes desde su nacimiento fue abandonada la idea de deseo de hijo, y después ya en el nacimiento y durante el desarrollo de Ariel, se ve afectada esta barrera protectora antiestímulos displacenteros generando la discontinuidad y la separación desobjetalizantes, generadoras de angustia de abandono y desamparo.

En cuanto al juego diagnóstico se observa:

Comparar el juego del niño con el de su edad

Es adecuado a su edad ya que cuando se le indica que puede jugar toma juguetes adecuados a su nivel de desarrollo

Manifestaciones libidinales

Hay necesidades orales en Ariel, ya que pide de comer o tomar agua y fálica ya que hay cierto oposicionismo y agresión hacia la terapeuta (en el fútbol o cojines en la cara), pienso que es una manera de defenderse frente a las ansiedades confusionales o ambivalentes (escisión).

Tipo de relaciones objetales

El tipo de relación objetal es agresiva, esto dirigido hacia su mundo externo, es decir, el terapeuta y sus padres.

Dinámica del conflicto

Se manifiestan de tipo externos, ya que son conflictos que el niño no puede estructurar, es decir, que el desarrollo de la libido y la agresión se dirigen al mundo objetal externo

Modalidades de ansiedad

De ansiedad porque en un momento dado del juego se desorganiza y ya no es operativo (Fútbol y atrapas en la cara) y al igual que una modalidad depresiva ya que tiene miedo de perder el objeto amado.

Madurez de las funciones yoicas

En lo que respecta a motricidad y lenguaje tiene dificultades, por ejemplo pronunciar la “r” así como en la expresión escrita.

Elección de juegos y juguetes

De irrupción brusca ya que son los primeros que toma y empieza a pararlos y de manifiesto contenido agresivo (bombas y misiles).

Modalidad de juego

Es creativa ya que expresa el contenido agresivo mediante una variedad de recursos como el fútbol, atrapadas, bombas y misiles.

Personificación

Hay una escisión ya que a veces es bueno o malo.

Creatividad

La capacidad simbólica de es muy primitiva.

Tolerancia a la frustración

Es poca y tiene dificultades para adecuarse a la realidad, como seguir reglas.

Capacidad simbólica

Es adecuada para su edad.

Identificación

Se identifica de manera agresiva, con su mundo exterior, puede verse con ello las transferencias a la terapeuta.

Respecto

Se estableció en vinculo trasferencias fluctuante a veces positivo o negativo hacia la terapeuta, el encuadre se perturbó al no seguir las consignas de no pegar al terapeuta.

Material estructurado o no estructurado

Estructurado.

En conclusión desinvestidura masiva en el orden del narcisismo negativo va a tratar de ser remediada por el Ariel mediante expresiones de destructividad (agresión en el juego) y odio (relación con su hermana y padre), aunado con un inquietante comportamiento reflejado como TDAH, ya que no hubo o en su defecto no fue suficiente ilusión- desilusión, para lograr una identificación con el objeto primario, ya que la madre no es objeto que pueda mitigar las angustias de Ariel, es identificado por su madre como el objeto para castigar y cargar culpa y resentimiento a la abuela y al mismo tiempo, es un objeto de identificación “réplica de la madre”, su destino es que la abuela repare un daño que ocurrió mucho antes de su nacimiento.

Referencias

· Esparza M. E. (2015) Los síntomas del TDAH, solo la punta del iceberg. Clínica de lo negativo. Colegio Internacional de Educación Superior. México

· Braier, E. (2001). Las heridas narcisistas en trauma psíquico temprano. Teoría y clínica. Intercambios. Papeles del psicoanálisis. (6), 21–24

· Blinder C. Knobel J. y Siquier M. L. Clínica psicoanalítica con niños. Editorial Síntesis. España pp. 49–61

· Freud, S. (1937–39). Obras completas. Volumen 23. Barcelona: Amorrortu

· Marucco, N. C. (2006). Actualización del concepto de trauma en la clínica analítica. Revista de Psicoanálisis 63, 9–19.

· Moguillansky, R. (1998). Los afectos y el papel de lo negativo en la constitución de la realidad psíquica. Notas sobre la perplejidad. Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires, 20(3).

· Winnicot D.W. (1962b).El desarrollo de la capacidad de preocuparse por el otro. Biblioteca D. Winnicott. Recuperado de:http://www.psicoanalisis.org/winnicott/capacotr.htm

· Winnicott, D. W. (1971). Realidad y juego (1ª Reimp. 1987). México: Gedisa.

Evaluación del empleo de médium y otras tecnologías

Esta plataforma me parece eficiente en lo que respecta a los trabajos elaborados, ya que no dan pauta para mejorar la redacción y plasmar nuestras ideas al respecto del tema visto en clase. Como desventaja podría decir que aunque es una herramienta de difusión de conocimiento faltaría agregarle poder subir archivos como word, ya que el formato establecido aquí muchas veces cambia el sentido de las palabras, pasar de un formato word a un formato HTMLL), esto lo note al ser la editora de las bitácoras.

Con respecto al manejo de la red social Facebook me fue de gran ayuda ya que al tener el papel de editora pude informar más rápidamente a mis compañeros de clase de algún cambio o diversos avisos a lo largo del semestre ya que cuenta con la ventaja de ser accesible para todos y poder subir archivos casi de cualquier índole.

Autoevaluación

Mi desempeño fue adecuado en clase ya que leía las lecturas y participaba en clase y con ello despejaba mis dudas y obteniendo un aprendizaje, también al tener conocimientos previos acerca del tema se me hacia mas fácil (que en el semestre pasado) entender los conceptos psicoanalíticos y poder empezar a interpretar un caso.

Otro punto importante fue los comentarios ya que si bien hubo material, por mi parte si hacia los comentarios correspondientes, pero quizá faltó mas iniciativa de mi parte en medium para participar más.

Por otro lado se que llegaba tarde y me perdida de cosas importantes dichas previamente por lo cual considero que mi desempeño del curso fue de 8.

Evaluación del curso

Me pareció muy interesante el enfoque teórico con el que se llevó la clase ya que Winnicot se ha convertido en uno de los autores del que más aprendizaje he obtenido, así como seguir conociendo las diferentes teorías en psicoanálisis como la de Melanie K. y Freud quienes son básicos para un buen fundamento teórico-práctico llevado como ejemplo el juego diagnóstico para poder entender la psique en este caso de los niños y poder dar un abordaje terapéutico adecuado.

Por otro lado los ejemplos dados en clase por la profesora me facilitaban el entendimiento de las teorías así como volverlas a recordar en un momento dado (otro caso) y poder interpretar o dar una contribución al caso visto en clase.

La desventaja que le encuentro es que nos faltó tiempo (tanto del semestre como horas de la clase) para poder indagar más a profundidad los caso.

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