Mi experiencia con la depresión

¿Qué es la depresión?

No es sentirse ahuevado o triste, y hacer un drama innecesario al respecto. Tampoco es que la persona es de mente débil y no quiere poner buena cara y superarlo ya.
Tampoco es falta de Dios.
Tampoco es que la persona es una vaga.

La depresión es un desvalance químico en el cerebro, muchas veces porque la persona que lo padece tiene menos receptores de serotonina que una persona sin depresión.


La depresión no es estar solo triste. Se asocia con esta emoción porque es tal vez lo más cercano.

En mi caso, a veces es solo no ser capaz de sentir cualquier emoción. Las cosas que me solían gustar o generar felicidad, ya no lo hacen. Y todo eso me hace vivir angustiada en todo momento. Sin esperanza ni alegría. Es tener el autoestima por el suelo y sentir que no valgo nada. Es vivir agotada todo el tiempo.

Es saber que hay bastante gente que se preocupa por mí y a la vez sentirme completamente sola. Es que en este momento todo en mi vida está relativamente bien, y aun así me siento miserable.

Sé que soy una persona inteligente, capaz, talentosa. Pero al mismo tiempo siento que no sirvo para nada, porque levantarme de la cama todos los días a hacer cosas "normales" es siempre una lucha y se me hace extremadamente difícil.

Tengo depresión desde hace demasiados años, tantos que realmente con mi psiquiatra no hemos podido determinar cuándo inició. Recuerdo sentirme así, miserable, con baja autoestima y muy sola desde que tengo memoria. Nunca fue tan grave como en los ultimos tres años, sin embargo ha sido una bola de nieve silenciosa que año tras año ha empeorado.

Nunca he llegado a tener amistades de esas que la gente habla, como "mi mejor amigo y yo somos amigos desde hace diez años” o “desde que éramos niños". Nunca he tenido un mejor amigo.

Esto ha pasado porque siempre he sido muy insegura, y aunque hay períodos buenos donde logro hacer amistades y sentirme bien, hay otros donde la depresión gana y me aislo. Y esos amigos ya no están, porque cancelo planes, y la gente se cansa y la distancia hace que se vuelvan desconocidos.

Y así ha sido siempre, lo cual es muy solitario. He querido a mucha gente con el alma, pero luego viene esa distancia que yo no puedo acortar y al otro por falta de tiempo o tal vez pereza deja de intentar acercarse. Y así mueren esas amistades.

Las cosas empeoraron a mis 15 años con mi primer relación de pareja que fue con un agresor. Después de ello tuve mi primer episodio agravado de depresión. Dejé de asistir al colegio por varios meses, y me quedaba encerrada en mi casa llorando todo el día.

Luego a los 18, con el primer año de universidad, la frustración y el estrés que nunca he aprendido a manejar, me hizo caer en una nueva crisis. Además de una relación de pareja de nuevo abusiva, que fue de la que más me costó recuperarme pues no había agresión física que la hiciera visible. Solo mucho chantaje, manipulación emocional y humillación.

Después de eso entré a la carrera que de verdad quería, a Artes Plásticas, pero mis niveles de autoexigencia, el trabajo tan personal que se hace en artes y que muchas veces es destrozado por algunos profesores, me llevó a la tercera gran crisis que vengo arrastrando desde los últimos 3 años.

He tenido que dejar en varias ocasiones cursos anuales botados porque no lo logro. La tercera vez, que fue este año, tuve que dejar casi del todo la universidad, pues hay semanas en las que ni siquiera logro levantarme de la cama para comer.

Busqué ayuda profesional hasta febrero de este año. En parte porque las condiciones económicas no me lo permitieron antes, en parte porque mi familia "no cree en esas cosas" y porque yo simplemente "no quería poner de mi parte en sentirme mejor". Decían cosas como "eso es mental", "superelo ya ", "uno todo lo puede superar mentalizandose".

Durante toda mi vida es como que tenía esto pasando y se lo contaba a mi familia, a mis amigos o mi pareja y es como que a nadie nunca le importó, lo ignoraban y yo solo estaba ahí, suplicando por ayuda.

Nadie quiso darmela y solo ofrecian el "superelo ya". Hasta que a mi actual pareja sí le importó, y aunque no le sobra el dinero me ha pagado la atención médica que necesitaba, me escucha y me apoya. Sin lo que ella ha hecho por mí, para que estuviera mejor, no sé qué habría pasado conmigo a estas alturas.

Tal vez lo que quiero decir con todo esto es que por favor no ignoremos a la gente cercana que de una u otra manera están pidiendo ayuda. Impulsemos a que estas personas decidan buscar atención profesional. Ir al psiquiatra, al psicólogo, o tomar medicamentos no son algo malo, tampoco es sinónimo de ser débil.

ESTÉN ahí para ellos, pero sobre todo ayuden de la forma que la persona lo necesite, nunca de la forma que satisfaga su propio ego. No con "buena actitud" o buscando a Dios. Ahorrese su mierda y escuche a esa persona realmente. La única ayuda que sirve es la que esa persona necesita, no la que usted quiera dar.

Hablemos de salud mental. Si podemos, ayudemos a algun amigo o familiar que no puede pagar su terapia. Y si no está en nuestras posibilidades, estemos ahí para escucharles sin juzgar.