¿Qué fue primero, el éxito o la experiencia?
Escribir sobre liderazgo, emprendimiento e innovación puede llegar a ser una tarea de nunca acabar, ya que todo lo que pueda decirse acerca de esos temas tiene como origen la experiencia de las personas, organizaciones y empresas que se enfrentaron a múltiples retos, los cuales significaron su fracaso o su éxito, todo dependió del eficaz y oportuno uso de esas tres habilidades, las cuales hoy en día inundan las revistas de tecnología y gerencia en busca de la adquisición de experiencia, exponiéndola a la comunidad en general, para que la misma se nutra de ese conocimiento ya adquirido.
Se entiende el liderazgo como la capacidad de influir sobre un grupo de personas, para que las mismas trabajen con entusiasmo en el cumplimiento de una meta u objetivo. Esa es una definición atemporal, por lo cual es importante reconocer cuáles son esas habilidades particulares que un líder del siglo XXI debe poseer para que la premisa al comienzo del párrafo sea real.
Para empezar, reconociendo la realidad de un mundo globalizado un líder debe tener buen conocimiento y dominio de la tecnología para usarla a su favor y tener ventajas competitivas en el entendimiento del negocio, la comunicación efectiva, aumentar sus conocimientos, etc. Además es una ventana abierta que permite saciar la curiosidad, ya que los líderes deben mantenerse curiosos en todo momento, pues entienden que la innovación puede llegar desde diferentes lugares y siempre están buscando oportunidades de adquirir más conocimientos o aumentar su red de contactos.
Las habilidades necesarias para mantener un equipo de trabajo motivado van mas allá del carisma, implica organización para trazar metas reales, disciplina para cumplir con el trabajo, capacidad de retroalimentar y aconsejar. Sin embargo, lo más complicado suele llegar a ser el hecho de asumir responsabilidades a través de la toma de decisiones, que en un entorno agitado como los de hoy implica decidir en poco tiempo, bajo presión y en algunos casos con poca información.
Por supuesto existen muchas más habilidades que enumerar, en realidad un líder es un ser humano íntegro con capacidades que a la mayoría les parecen imposibles de adquirir, es cierto, ya que después de todo un líder es alguien valiente que asume retos y busca la forma de superarlos seleccionando y confiando en un equipo de trabajo que se mantiene motivado gracias al carisma, la organización y la planificación de una persona que controla el conocimiento del negocio y usa las tecnologías como herramientas para facilitar su trabajo.
Siguiendo con los temas, la innovación y el emprendimiento, cabe afirmar que son dos conceptos que se han visto fuertemente ligados desde hace pocos años, con la explosión de nuevas empresas conocidas como startup’s, las cuales para resumir, se describen como un grupo de personas en busca de un negocio rentable, repetible y escalable, generalmente apoyado en la tecnología. La teoría del emprendimiento así como la de la innovación no es una ciencia exacta, hay autores como Alex Osterwaler y Eric Ries, los cuales en sus respectivos libros Business Model Generation y Lean Startup, abstraen de forma eficaz un metamodelo que permite al lector conocer la anatomía de las startup’s, dando consejos, técnicas, experiencia y guías de trabajo, pero finalmente no logran trascender y se quedan como un referente para los emprendedores e innovadores.
Al igual que el liderazgo, la experiencia es la única capaz de formar emprendedores e innovadores, pues son esos retos que inician desde la concepción de una idea hasta la estabilización de una empresa los que nutren de capacidades a las personas que quieren hacer algo disruptivo en sus sociedades para mejorarlas y se reconocen tres realidades que se viven en ese complejo mundo: La alta incertidumbre, el fracaso y la constancia.
Para hablar mejor de esas tres realidades, es oportuno mencionar que he tenido la oportunidad de participar de dos eventos, el primero de ellos llamado Google Startup Weekend y el segundo Fintechallenge de Grupo Aval, ambos se caracterizaron por un trabajo intenso, las circunstancias me llevaron a liderar los equipos de trabajo y el aprendizaje fue invaluable, y de allí es de donde tomo la experiencia para hablar del tema.
Primero, la incertidumbre esta directamente relacionada con la falta de información, no importa que tan bien esté definido el problema, todo el trabajo de un emprendedor está basado en hipótesis, lo cual implica que muchas personas no estén de acuerdo con la solución planteada. Para ello existen técnicas de validación de hipótesis, tanto para el problema, como para la solución, incluso para los clientes. Dichas técnicas hacen parte de los conceptos depositados en los libros y que se valoran en esta etapa, cuando el emprendedor se levanta del escritorio y se enfrenta con el mundo real.
Después de ello viene el fracaso, será una compañía importante en el camino de un emprendedor, generalmente se asocia con el hecho de cerrar totalmente la empresa, lo cierto es que el fracaso se presenta en muchas escalas y generalmente representa el principal insumo para un concepto conocido como pivote, el cual significa algún cambio en el modelo de negocio actual que se esta usando. Sin embargo, no es tan fácil de prever y por supuesto está asociado a la pérdida de dinero, de allí el mejor consejo para un emprendedor, “falla rápido, falla barato” con el objetivo de tomar correctivos oportunos.
Por otro lado, la constancia implica un esfuerzo abrumador, el trabajo necesario para hacer que una idea sea llevada de una hoja de papel a una empresa es enorme, la persona que asume el reto se convierte en negociante, administrador, contador desarrollador, etc. Superar el cansancio, no desfallecer frente a las adversidades y mantenerse motivado en el momento preciso se convierte en un factor importante al momento de crear una empresa.
Para concluir, no se debe asociar a un innovador con una persona que tiene ideas magnificas de la noche a la mañana, eso es creatividad. El hecho de creer en un modelo de negocio, organizar un plan de trabajo para construirlo y llevarlo al mercado de forma exitosa es lo que implica ser un innovador, la importancia de los conceptos acerca del emprendimiento solo toman valor al momento de entrar en el campo de la práctica. Los líderes, emprendedores e innovadores son personas magníficas que cuentan con múltiples habilidades extraordinarias, pero por encima de todo tienen ambición e intuición para usarlas en el momento correcto.