Paris (Saint Germain) en los ojos del mundo

Foto: Góc Chung Cư Blog

Cuando Unai Emery dejó el Sevilla para firmar por el Paris Saint-Germain en el último mercado de pases de verano sabía que cambiaba la Europa League por la Champions. Era el único camino a seguir para el entrenador ganador de las tres últimas ediciones del segundo torneo continental de clubes más importante en Europa. Lo mismo pasaba con el club a donde llegaba, que desde la temporada 12/13 ha llegado cuatro veces de manera seguida solo a los cuartos de final. Ni Carlo Ancelotti ni Laurent Blanc ha podido darle ese título que le falta al PSG para ser tomado en cuento en las ligas mayores del fútbol.

Con Emery el PSG parece tener una nueva cara. Un plus que no se encontró con ninguno de sus antecesores: la presión y la agresividad, junto al saber jugar de contra así como en campo contrario. Unai es conocido por, además de ser un gran entrenador, ser un experto en la edición de videos, la clave para su trabajo técnico. En los clubes donde ha dirigido, y el PSG no es la excepción, no ha usado un analista de video para analizar a los rivales. Él mismo recopila, corta y edita los videos a la hora del análisis. “Para cada partido, puedo pasar unas 12 horas de video”, declaró una vez a la UEFA. Ahí inicia la clave de la victoria del PSG ante el Barcelona por octavos de final de Champions League.

Así como en las fábricas hay que hacer pruebas de calidad con los productos, en el fútbol pasa lo mismo cuando se forma un equipo nuevo. Los octavos de final para Unai Emery son, a cabalidad, su prueba de fuego con el PSG, el club francés y, por qué no, con el fútbol en general. Hasta lo mostrado en la ida Unai está aprobado con excelencia. Los franceses llevaron contras las cuerdas a los españoles durante todo el partido. Más que desnudar las falencias del equipo español, que son preocupantes desde el inicio del año, mostró al mundo el nivel actual que es capaz de mostrar su PSG. Más que errores del Barza, la victoria de los franceses se debe a las virtudes en el juego colectivo con y sin balón y a la filosofía desde la cabeza de Unai Emery.

En el Barcelona ya las victorias ante el Atlético Madrid por copa y ante el Betis por la liga habían demostrado ser de preocupación por el juego mostrado, pero en el resultado habían dado una calma. Esto no pasó con el PSG, donde fue claro que conocían todos los movimientos del rival. Ni una gambeta buena de Messi ni un balón luchado por Suárez ni un pase a las espaldas de Iniesta y siempre la espalda descubierta de Busquets. Una victoria desde el análisis del técnico, luego repartida a la noche magnifica de Di Maria, Verrati, Draxler y compañía.

En esencia, Emery llegó al PSG y, como casi todo lo que no tiene por nombre Messi, Barcelona, Cristiano Ronaldo o Real Madrid por delante en el fútbol, no fue tomado en serio. En esa primera conferencia de prensa en Paris, donde fue burlado más por su atrevimiento a hablar francés, dijo: “Con mis ideas y mi personalidad voy construir un equipo muy agresivo y con mucha personalidad”. Y de eso los ojos del fútbol lo comenzamos recién a ver como claro candidato para la actual Champions League.

Texto publicado en El Comercio: http://elcomercio.pe/deporte-total/champions-league/opinion-paris-saint-germain-ojos-mundo-noticia-1968690