11. Precio para comprar

Como inversor conservador, si quiere prestar alguna atención especial a la selección de su cartera, sería mejor que se concentrase en acciones que cotizasen relativamente cerca del valor de su activo tangible, por ejemplo, algo más de un tercio por encima de esa cifra (como mucho).

Se debe tener presente que una acción no es una inversión sensata simplemente porque se pueda comprar a un precio cercano al valor de su activo. El inversor deberá exigir, además, una relación satisfactoria entre los beneficios y el precio, una situación financiera suficientemente sólida y la perspectiva de que los beneficios por lo menos se mantengan a lo largo de los años. Es posible que esto parezca mucho exigir a una acción que tenga una cotización modesta, pero se trata de una prescripción que no resulta difícil satisfacer prácticamente en cualquier condición de mercado, con la salvedad de las peligrosamente elevadas.

En los casos en los que el inversor esté dispuesto a renunciar a la brillantez de las perspectivas, es decir, a un crecimiento previsto superior al de la media, no tendrá ninguna dificultad para encontrar una amplia selección de acciones que cumplan con estos criterios.

Continúa…

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