Enough Said (2013)
El amor es un asunto complicado a cualquier edad. Cuando eres joven, parece ser más sencillo porque no hay mucho que perder, pero un corazón roto es igual de desgarrador a los 15 o a las 50 y eso está claro para Eva y Albert, los protagonistas de esta cinta.
Dirigida por Nicole Holofcener, quien ha tenido buenísimos trabajos en televisión, Enough Said nos narra la historia de amor de una pareja atípica. El conocerse, pasar a ser parte y afrontar ciertas cosas juntos; obviamente, todo con un componente extra que hace que la trama funcione y se distienda.
Eva está separada y tiene una hija. Albert está separado y tiene una hija. Ambas hijas se van de la ciudad porque van a entrar a la Universidad. Período difícil para estos padres divorciados. Un día, en una fiesta y de manera azarosa, Eva y Albert se conoce y deciden salir. A ella no le gusta. Lo encuentra gordo. A él le gusta ella. El tiempo hace lo suyo.
Por otra vereda, Eva tiene una carrera como masajista y acaba de encontrar a una nueva cliente. Sorpresa, sorpresa, es la ex esposa de Albert, quien no para de hablar de lo horrible que era su esposo, de sus malos hábitos personales y de cómo era un desastre en la cama. De a poco, Eva comienza a enganchar con toda esta mierda.
La cinta es delicadamente sencilla y es tan real que llega a dar un leve dolor en el pecho. El conocerse, el aceptar ciertas cosas, el tratar de que las cosas funciones, pero siempre resguardándose, porque uno no es nuevo esto, uno lleva jugando un buen rato y sabe lo que viene. Eva se cuida, pero no cuida la relación.
Los diálogos está precisamente bien hechos y conmueven a cada segundo. Es un gusto ver el fiato y modo en que Gandolfini y Louis-Dreyfus sacan adelante sus papeles. Ahí hay química. Las miradas, lo real. Acá no se idealiza, se trata de ser como es. De hecho, en una escena clave de la cinta, Albert le dice a Eva “pensé que de verdad te gustaba”, haciendo referencia a la verdad, lo que él era en realidad, no a un supuesto.
Enough Said funciona en todos los niveles y definitivamente tienen que verla, sobre todo si quieren que el corazón se le hinche un poquito. Al final, todos nos queremos proteger, pero tenemos que estar dispuestos a vivir. Aquí, ahora, en la realidad. Sin pretender.