El problema con tu página web

Ya sabemos que todos los negocios hoy día requieren de una página web para mostrar sus productos y servicios en un mundo donde todo se maneja desde un smartphone, una tablet, una laptop o un ordenador de escritorio. Detrás de la pantalla es donde sucede la magia, donde conectamos, donde relacionamos, donde investigamos, donde vivimos.
Seguramente, eres de esos emprendedores que entiende la utilidad de una página web, que sabes que si no estás en internet no existes. Ahora bien, ¿eso es todo?
Seguramente querrás combinar tu identidad digital con un poco de redes sociales, entonces “posteas” aquí o allá, estás en facebook, en twitter, en instagram y en linkedin y asumes que lo tienes todo resuelto. ¿Es correcto?
A partir de ahí comienzan las frustraciones porque estás invirtiendo tiempo y dinero en todo pero no logras las ventas que buscas, no nos engañemos, lo que quieres y siempre querrás es vender, sea puerta a puerta, sea en redes sociales, donde sea, pero quieres vender.
Pero quiero que revisemos tu página web, es el sentido de este artículo. Veamos si esta historia te parece conocida:
Hace años, cuando decidiste emprender tu negocio, te diste cuenta que necesitabas una página web porque, bueno, todo el mundo tiene una y no puedes quedarte atrás. Entonces comenzaste a buscar presupuesto en un mundo de diseñadores de páginas web, hasta que por fin encontraste uno que se adaptaba a tu presupuesto y te ofrecía resultados de acuerdo a lo que querías ¿correcto?
Por fin acordaste el inicio de la página, tu diseñador de página te cobra 50% para iniciar el proyecto y el 50% al terminarlo. Estás super emocionado porque ya vas a tener página web. Así pasa el tiempo hasta que por fin te entregan tu sitio… Ahí… Hermoso… En Internet… ¡Lo lograste!
El primer mes estás enamorado, mandas a todo el mundo a tu página, “ahí podrás ver más de nosotros”, “entra en la página y nos contactas” mientras que en paralelo tu negocio sigue evolucionando o involucionando en algunos casos.
A partir del segundo trimestre desde que te dieron la página web ya tu negocio tiene productos o servicios nuevos, cambiaste el número de teléfono y mejoraste uno que otro proceso de venta. Algún curioso te dirá que vio en tu página web el producto “x’s” y tu dirás: “no, ya eso no lo vendemos”.
El último trimestre ya la página, tu hija adorada, deja de ser valiosa, de hecho, llegas al punto donde dices “no sabía que teníamos eso en la página web” y todo lo que invertiste pues ¡A la basura!
¿Sabes cuál es el problema?
Que no le das importancia y el peso suficiente a lo que representa la página web de tu negocio y la necesidad de mantenerla actualizada día a día, semana a semana, mes a mes. Te sorprenderá la cantidad de clientes que tengo que por falta de tiempo, por falta de recursos o por lo que sea, dejaban a la deriva su presencia digital, no les importaba y ya.
Recuerda que estar por estar es lo mismo que no estar, algo así parecido a lo que tiene tu página web en este momento, está por estar.
Desde hace un año nadie la actualiza, a nadie le importa, como te dije… A la deriva, a su suerte.
¿Qué debes hacer?
Échale un vistazo mes a mes a tu sitio web, verifica que toda la información esté actualizada, cuando cambies algo en tu negocio, la página web es la primera que debe mostrarlo, si vendes algo nuevo o ya dejaste de vender algo o prestar algún servicio, tu página web tiene que saberlo primero que tus vendedores ¡Anímate!
Generalmente no vendo nada con mis post, busco es dar recomendaciones a emprendedores sobre cómo optimizar la presencia digital de sus negocios para mejorar sus ventas, pero si quieres echar un vistazo a mi agencia de diseño DIGITAL NGAGE te recomiendo lo hagas, así podemos trabajar juntos en actualizar tu página web mes a mes.
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