El éxito de los minicréditos por Internet

Seguro que durante los últimos años has visto en la televisión algún anuncio en el que te ofrecían la posibilidad de obtener 200 o 300 euros en pocos minutos a través de Internet, pudiendo devolver el dinero en hasta 30 días y de forma muy fácil. Se trata de los minicréditos online, y han llegado para quedarse.

En Estados Unidos ya hace varias décadas que se utilizan y desde que empezaron a comercializarse, su uso no ha parado de crecer. Nacieron como una forma de adelantar dinero para aquellas personas que tenían dificultades para llegar a fin de mes, pudiendo disponer de la nómina antes de tiempo, y teniendo entre una semana y un mes de tiempo para devolverlo. Sin embargo, su éxito hizo que la gente empezara a utilizarlos también para otros muchos propósitos, incluso para caprichos, como comprarse ropa o un móvil nuevo.

La facilidad para obtenerlos, la rapidez y los pocos requisitos que se necesitan para obtener estos minipréstamos son las claves que han hecho que su uso se extienda por todo el mundo. Aunque en España han llegado hace relativamente poco, han ganado mercado rápidamente, coincidiendo con la llegada de la crisis y la falta de crédito por parte de las entidades financieras.

Hoy en día existe una amplia oferta de préstamos rápidos y todos ellos pueden obtenerse en pocos minutos por Internet, ya sea a través de un ordenador o de un teléfono móvil. Se puede utilizar este dinero rápido para cualquier necesidad. El proceso es tan sencillo como entrar a la web de la entidad que elijamos, indicar cantiad y plazo y rellenar nuestros datos. En menos de una hora se puede disponer del dinero en la cuenta corriente. Sin embargo, no todo es tan bonito en el mundo de los microcréditos online.

Los peligros de los minicréditos

Para poder ofrecer tanta facilidad a la hora de conceder financiación a corto plazo, las entidades prestamistas que la ofrecen asumen un riesgo elevado. Piden muy pocos requisitos para conceder préstamos, por lo que tienen una mayor probabilidad de que el cliente no pague, ya que suele tener un perfil de solvencia más bien bajo.

Esto hace que, para compensar el alto índice de morosidad, deban aplicar unas tarifas muy elevadas, que en muchos casos rozan lo abusivo. Por ejemplo, un préstamo de 300 euros a 30 días puede rondar los 100 euros de comisiones. Hay que tener esto muy en cuenta antes de solicitarlos, ya que las altas tarifas pueden provocar un sobreendeudamiento con graves consecuencias.

La mayoría de entidades prestamistas ofrecen la información completa de lo que costará el minicrédito online cuando se selecciona el importe y el plazo. Es importante comparar varias entidades y asegurarse de que la entidad es de confianza y cumple la normativa, ya que se puede encontrar mucho prestamista privado que puede darnos un buen disgusto.

Un ejemplo de los anuncios de créditos rápidos que pueden verse en televisión es el siguiente: