Jeff Sharlet es editor de Harper y de la revista Rolling Stone. Pero hoy no solamente resalta su trabajo en estos medios, sino también las historias que comparte a través de Instagram, alejando su cuenta de contenidos triviales que abundan en esta red social.

Sharlet cuenta que al comienzo la menospreciaba, la veía como una plataforma para la basura personal que no tienen ninguna utilidad. Confiesa que solo creó su usuario para ver las fotos que compartía su familia, pero con el tiempo se percató de su potencial: era una herramienta de narración brillante.

“Escribir estas cosas es muy satisfactorio. Es como ir de nuevo al principio de la propia vida mediante la escritura. Es diferente cuando escribes solo por ti mismo, cuando nadie te lo asigna” — Jeff Sharlet
Apenas tenía una semana como miembro de la comunidad virtual cuando decidió voltear su cámara hacia el exterior y comenzó a documentar las historias de la gente común. Así fue como comenzó a publicar retratos en cuyos epígrafes se describen fragmentos de la vida de su entrevistado. Además, para nutrirse de contenido Sharlet tomó prestado algunas de sus semblanzas escritas para Harper y Rolling Stone.

Además de descubrir un nuevo camino para el periodismo narrativo, Sharlet admite que esta plataforma le da la libertad que en ocasiones no encuentra en los medios tradicionales. “Escribir estas cosas es muy satisfactorio. Es como ir de nuevo al principio de la propia vida mediante la escritura. Es diferente cuando escribes solo por tí mismo, cuando nadie te lo asigna”, afirma durante una entrevista concedida a Mic.

El periodista estadounidense comparó su experiencia con los cómics, porque sus autores consiguen a través de ellos salir de la rutina y eso es lo que precisamente siente cuando está atrapado en una historia. “Oh, mira, este es un libro de historietas. Solo debemos fijarnos en esta red, tiene todos estos papeles. Y ahora puedo hacer mi propio libro de historietas, “ destaca.

su ‘viejo amor’, la fotografía
Sharlet dice que nunca se vio como fotógrafo, aunque lo califica como un “viejo amor” que Instagram le ha devuelto. “Estas dos cosas se está uniendo — fotografía y cómics — y de repente, Instagram las va democratizando en la medida en que yo puedo hacer eso y así lo hice”, destaca.

La primera historia fue la de ‘Larry’, quien trabajó en una tienda de chatarras.

Un poco más tarde, Sharlet aventuró a ir al Dunkin ‘Donuts en su ciudad natal, que es el único local que permanece abierto hasta tarde y entrevistó a uno de los cajeros. En cualquier lugar se pueden encontrar buenas historias y su formación como periodista le brindó una gran cualidad, encarar a las personas sin inhibiciones. Sharlet simplemente se reunió con extraños y les preguntó acerca de sus vidas.

Cada vez que el reportero elegía a sus entrevistados se tomaba el tiempo para hablar con ellos, de manera distendida y a todos les prestó mucha atención, gracias a su curiosidad puedo obtener muchos detalles. “Ahora puedo perder el tiempo y un montón de otras personas lo ve”, dije entre risas.

En Instagram abundan los contenidos ‘basura’, por ello Sharlet alienta a los demás usuarios a plantear algo distinto, “van a leerlo en medio de toda la basura, tu historia es parte de eso”, dice y agrega que ya no se puede controlar la manera en que los demás leen los contenidos. Pero se puede marcar la diferencia, “de repente, lo que usted está escribiendo se convierte en parte de la vida cotidiana de otras personas y ellas comienzan a vivir de una manera que nunca lo hace”, apuntó.

Otras de las virtudes que él encuentra en Instagram es que te permite ver a los lectores, “se comienza realmente jugando con la idea de quién lee qué y cómo lo leen… En un fotoensayo, el texto sirve a la imagen. Y luego, con una historia en una revista tradicional, la imagen sirve al texto”, explica.

Sharlet aclara que no pretende renunciar al periodismo tradicional, de hecho, tiene previsto varios artículos para la revista. Lo que no puede negar es que ya se ha planteado el dilema de que lo que empezó como una especie de ‘liberación’, puede llegar a convertirse en algo más profesionalizado. Sin embargo, aclaró que sus ensayos Instagram no son distracciones para su trabajo, al contrario, ha tomado prestado contenidos de ambos para cada una de sus ocupaciones. “Estos ensayos Instagram no son distracciones de mi trabajo. Se están convirtiendo en mi trabajo”, escribió en Facebook.

Hoy los medios tradicionales comienzan a prestar atención a los contenidos de periodistas que logran atrapar a muchos seguidores a través de las redes sociales. Ellos son sus nuevos competidores y por ellos buscan ofrecer contenidos llamativos para captar la atención de los lectores. En el caso de Sharlet, su incursión en Instagram se remonta al estilo de Norman Mailer, Joan Didion, Truman Capote y otros.

Sharlet no es el único, otros usuarios de Instagram, como el fotógrafo de National Geographic, Neil Shea, están desarrollando métodos similares de lo que parece ser un nuevo estilo de periodismo.

https://twitter.com/dioscaido05

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