“Las/os niñas/os de las/os que no hablamos”, por Maria Alejandra Saravia y Gianfranco Silva

Aunque en la actualidad nuevos cambios sociales están modificando el concepto hegemónico de familia, aún la estructura de una familia nuclear formada por padre, madre y los hijos e hijas biológicos -todos heterosexuales-, sigue siendo la más socialmente aceptada por la mayoría de peruanos. Este tipo de familia nuclear, biológica y heterosexual ha generado un rechazo a todo aquello que no se le asemeje, colocando a las familias homoparentales en una situación de desprotección estatal y discriminación. Sin embargo, en esta ocasión no nos centraremos en las familias homoparentales; más bien nos enfocaremos en las familias con hijas/os que se reconocen a sí mismo como LGTBI y que, por su orientación sexual o identidad de género, se ven rechazados por quienes deberían ofrecerles amor, cuidado y protección, es decir, sus familias.

La familia es identificada por la mayoría como un centro de protección, amor y acogida, pero este concepto puede perder los significantes mencionados cuando la/el hija/o LGTBI, revela su identidad sexual y debe enfrentarse al rechazo social y familiar (Weston, 2003). Es este rechazo el que lleva a pensar si el concepto de familia hegemónica realmente cumple con los estereotipos que le son asignados o si simplemente refuerza a través de la sangre “la expresión y mecanismo máximo de perpetuación de la heteronormatividad” (Ríos, 2017). La heteronormatividad pareciera no solo afectar los ideales de una familia, sino también colocarse en un plano superior al legal, a pesar de que la Constitución del 1993 dicta, en el artículo 6 “Política Nacional de población. Paternidad y maternidad responsables. Igualdad de los hijos” del capítulo 2 “De los derechos sociales y económicos”, que “[e]s deber y derecho de los padres alimentar, educar y dar seguridad a sus hijos”. De este modo, los padres de hijas/os LGTBI prefieren olvidar sus deberes que aceptar a sus hijos. Nos encontramos ante familias heteronormativas que pueden llegar a vulnerar a sus hijas/os a través de terapias curativas, agresiones sexuales, físicas, verbales y psicológicas, o simplemente el completo rechazo e indiferencia alejándolas/os del hogar familiar, “prefiriendo un/a hijo/a muerto/a a uno/a LGTBI”.

Para no caer en especulaciones, recurramos a la evidencia que el mismo Estado ha generado. La encuesta virtual realizada por el INEI, respondida por 12 026 personas LGTBI de 18 años a más, encuentra que el 56% de los encuestados consideró que expresaba con temor su orientación sexual y/o identidad de género. Y entre los motivos de no expresarla libremente se encuentra el miedo por perder a la familia (51,5%) y perder el lugar donde vive (13,6%). En cuanto al conocimiento de la familia sobre su identificación como persona LGTBI, el 71,5% de los participantes revelaron que alguno de sus familiares sabía. El 35,9% considera que sus familiares lo “aceptan” pero niegan su orientación sexual, mientras que al 7,3% lo aceptan pero niegan su identidad de género. Por otro lado al enterarse al 18% lo obligaron a asistir a un psicólogo, curandero u otro; al 10,5% no lo apoyan, ni lo aceptan. Y finalmente a un preocupante 1,4% lo agredieron sexualemente para corregir su orientación y al 0,9% lo sometieron a tratamientos hormonales.

Del mismo modo, de aquellos que alguna vez han sufrido discriminación (62,7% de los encuestados), el 28% identifica al agresor como su propia familia. Y sólo el 1,5% (de 4808 personas que respondieron) buscaron ayuda de sus padres y otros familiares al sentirse víctimas de discriminación o violencia. El resto de encuestados prefirió buscar apoyo fuera de su familia. Estaríamos frente a una situación donde las personas LGTBI no están a salvo ni siquiera en sus propias casa. Y tampoco pueden encontrar a un apoyo emocional en sus propios familiares para superar la violencia a la que de por sí se enfrentan en la sociedad.

Y si estas frías cifras no resultan suficientes, consideremos algunos casos concretos. Por ejemplo, C.A.R. un niño de 12 años de Iquitos, que en el 2015 decidió suicidarse luego de que su padrastro le rapara el cabello tras confesarle su orientación sexual. Luis Enrique Ramirez Ortiz, un adolescente de 15 años, que en el 2015 se suicidó en su propio hogar, tras el constante hostigamiento de su media hermana Angie Uribe Ortiz, y cuya madre declaró que “la homosexualidad debería estar penada, pues existe la ley de Dios”. O el de Roger Roberto Baneo, quien a sus 22 años fue rociado con gasolina y prendido fuego por su propio padre. Nuestras propias familias nos están matando y como sociedad no prestamos atención a esta problemática. Ante tanta violencia nos surgen nuevas dudas: ¿Qué pasa con las/os niñas/os que huyen de sus hogares? ¿En qué condiciones viven? ¿Existen albergues que les brinden un techo? ¿Quién protege a estos niñas/os de las/os que no se quiere hablar?


Bibliografía.

Constitución política del Perú (1993). Congreso Constituyente Democrático, Lima, Perú, 05 de Noviembre del 2000.<http://www.pcm.gob.pe/wp-content/uploads/2013/09/Constitucion-Pol%C3%ADtica-del-Peru-1993.pdf>

INEI (2018) Primera encuesta virtual para personas LGTBI, 2017: Principales resultados. Lima, Perú. <https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/lgbti.pdf>

ONU (2011) Leyes y prácticas discriminatorias y actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual e identidad de género Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.<http://www.ohchr.org/Documents/Issues/Discrimination/A.HRC.19.41_spanish.pdf>

Panamericana (2015) Iquitos: Menor se suicida tras confesarle homosexualidad a su padrastro. Emisión: 04/02/2015. Revisión: 03/05/2018.<https://panamericana.pe/24horas/nacionales/175232-iquitos-menor-12-anos-suicida-revelar-homosexualidad-padrastro>

PROMSEX (2015) Informe Anual sobre Derechos Humanos de Personas Trans, Lesbianas, Gays y Bisexuales en el Perú 2014–2015.<https://issuu.com/promsex/docs/informeanual201415promsexred?embed_cta=read_more&embed_context=embed&embed_domain=promsex.org&embed_id=3608092%252F37162943>

PROMSEX (2014) Informe Anual sobre Derechos Humanos de Personas Trans, Lesbianas, Gays y Bisexuales en el Perú 2013–2014.<https://issuu.com/promsex/docs/informetlgb2013-2014?embed_cta=read_more&embed_context=embed&embed_domain=promsex.org&embed_id=3608092%252F37162943>

Ríos, María (2017) Y, ¿Como lo hacen? Familias homoparentales con niños en Lima: Constitución y estrategias de crianza y socialización. Estudio de Caso de familias de clase media y media alta en distritos de Lima Metropolitana y el Callao. Tesis para optar el grado de Magíster en Sociología.<http://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/handle/123456789/8771>

Weston, Kath (2003). Las familias que elegimos. Lesbianas, gays y parentesco. Barcelona. Ediciones Bellaterra