Capítulo 4: I regret…nothing

Piensa sobre las cosas de las que te arrepientes y escribe sobre ellas

Ya en varias ocasiones me han preguntado si hay algo de lo que me arrepiento en esta vida, y mi respuesta había sido siempre la misma: No me arrepiento de nada, no cambiaría nada, por que de otro modo quizá hoy no estaría donde me encuentro, quizá no tendría lo que tengo ahora, y posiblemente no hubiera tenido las mismas experiencias.

Pero ahora que me puse a analizar este capítulo, he llegado a la conclusión de que si hay cosas que me hubiera gustado haber hecho de otro modo, y de las cuales estoy aprendiendo ahora.

Como ya varios saben, nací en la ciudad de León, y hace cuatro años me mudé a la ciudad de México en busca de oportunidades y crecimiento profesional. Esta fue sin duda una de las decisiones más apresuradas y difíciles que he tomado. En una semana pasé de estar en casa de mis papás a vivir la vida caótica del bonito DF.

Con tan sólo veintiún años, me arriesgué a vivir la vida YOLO sin pensar que mi vida daría un gran giro, pasé de ser una mocosa consentida, a tener que valerme por mi misma, ya no habría mamá o papá que me pudieran ayudar.

Y conforme pasó el tiempo, incluso hasta la fecha me pregunto si esa fue una buena decisión, pues siempre he tenido una relación cercana con mi familia, y aun la tengo, pero sin duda la distancia ha hecho que nuestra relación sea ya diferente. Pasar de verlos cada día a sólo “de vez en cuando” es una de las cosas que más me duele. Mi sobrino Mariano tenía apenas un año cuando me fui, y dejó de reconocerme, me perdí el nacimiento de mi sobrina Julieta, quien se espantaba cuando trataba de cargarla. Ver como crecen y no estar ahí a su lado, me parte. Mi hermano, el más chico tenía 14 años y hasta apenas hace poco me enteré que después de mi partida, estuvo mucho tiempo deprimido.

Y a veces me pongo a pensar, ¿realmente vale la pena esta distancia, una chamba bien pagada o la experiencia profesional, por estar lejos de mi familia, de los que de verdad importan? y la respuesta la que he llegado es que mi familia seguirá estando ahí, no importa cuál sea la distancia, no dejarán de ser las personas más importantes en mi vida, ellos estarán siempre para mi, y yo para ellos, y el año pasado lo súper comprobé, pues me ayudaron a salir del hoyo en el que estaba.

Jamás se van a ir, y yo tampoco. Nuestra relación ahora es diferente por supuesto, pero no por eso deja de ser desentendida o abandonada, y como cualquier otra relación personal, cambia con el tiempo.

Entonces mi conclusión es…

No matter the distance, we’ll always be there for each other… so I regret nothing ‘cause I have the most wonderful family by my side.

Esta es la cuarta entrega del ejercicio anti-poético propuesto por Javier Molinero. I swear I’ll tell nothing but the truth.

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