Como pasar a una dieta vegetariana me ha hecho disfrutar de la carne y, de paso, adelgazar

Tranquilo, este no va a ser un post viva el veganismo, ni convenceros de no comer carne con alimentos que se hacen pasar por carne (aunque ciertamente, la sobrasada vegana está más buena que la real).

Esta mañana me he dado cuenta que ya he adelgazado casi 20 kg desde que en octubre me pusiese en serio a adelgazar. Y he tenido algo de tiempo para reflexionar sobre qué hora cambiado en mi vida durante los últimos 9 meses.

Todo esto empezó armandome de valor y hablarle a dos entrenadores personales que necesito ayuda para adelgazar. Los peores 5 minutos de mi vida. (Bueno, no fue para tanto…) Y ese mismo día el que fue mi pilar durante varios meses me dijo que la clave del éxito era un 70% dieta y un 30% dieta. Y después de todo este proceso no puedo estar más en desacuerdo (ya sabes que incluso me gustaba estar en desacuerdo en hacer o no los deberes de gimnasio xD), para mí la clave ha sido 100% hábito. Da igual si conseguía adelgazar gracias a pasármelo bien con mi entrenador, y algo peor comiendo, si no conseguía convertirlo en un hábito. En ese momento es cuando me di cuenta que necesitaba hacer un cambio que me asegurara la continuidad.

Y así es como decidí pasar a una dieta vegetariana.

No es un cambio especialmente fácil, aún más cuando llevas varios años comiendo carne todos y cada uno de los días del año. Toca informarse mucho, experimentar y escuchar a tu cuerpo. Y en especial, también requiere cambiar hábitos en el deporte (llego a ir al gimnasio en mis primeras semanas como intento de vegetariano y me desmayo… aunque en realidad ya me pasó varias veces) y en tu día a día en la cocina. Pero si consigues pasar esa fase inicial ganas ciertos privilegios:

  • Aprendes a planificar tus comidas, y repetir lo menos posible.
  • Jugar con fuego es divertido.
  • Aprendes nueves recetas que no has visto en tu vida.
  • Sabes qué estás comiendo.

Y la cosa más maravillosa de una dieta vegetariana son los cheat days, o días D. Toda dieta para adelgazar no es dieta si no te la saltas un día a la semana, verdad? Normalmente eso significa comer bollería, salsas raras con nata, o cualquier otra cosa grasienta. Un día D vegetariano es… comer carne! De repente, ese alimento que estás tan acostumbrado a comer, que es tan vulgar y corriente, ha subido de categoría simplemente porque se ha convertido en algo especial y prohibido.

Ciertamente, jamás he disfrutado tanto de un kebab.

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