Era Asia, estúpido

Publicidad estática en inglés y árabe, horario ideal para el prime-time del sábado en Japón y China, y una camiseta, hasta hace poco inmaculada, que tiene el sponsoreo de una aerolínea qatarí. En ocho meses, la empresa de la familia Al-Thani le cederá su lugar al gigante japonés Rakuten. El clásico español entre Barcelona y Real Madrid empieza a tener cada vez menos de español.

Expertos en sacudir al mundo occidental con golpes de efecto a base de una chequera inagotable, el último KO asiático llega desde las orillas del río Manzanares. El estadio Vicente Calderón cerrará sus puertas y Atlético Madrid se mudará a una flamante joya arquitectónica. Será el Wanda Metropolitano, que le debe la primera parte de su nombre al Wanda Dalila Group, un conglomerado chino propietario de bienes inmuebles y, entre otras cosas, de la cadena de cines más grande del mundo. En marzo, Wanda se convirtió en nuevo sponsor de FIFA. Su compañía Infront Sports & Media tiene como presidente a un tal Philippe Blatter. El sobrino de.

“Der 56,7-Millionen-Dollar-Mann” titularon en el diario alemán Der Spiegel. Los documentos del Football Leaks destaparon varios arreglos subterráneos de estrellas del fútbol. Pero también mostraron cláusulas por demás curiosas y sueldos del estilo “no nos alcanzaría una vida para gastarlos”. El hombre de los más de 50 millones es Ezequiel Lavezzi. El ex PSG (el reducto parisino de los Al Thani) se mudó al Hebei Fortune de China por un contrato de 2.3 milllones de euros por mes. Un vínculo de 23 meses que parece ser más que redituable. El único inconveniente se le presenta a la hora de vestir los colores de la selección argentina. Debe hacer 300 kilómetros hasta Pekín y desde allí tomar un vuelo a Buenos Aires con conexión desde San Francisco, Doha o Estambul. Viajes a los que hay que sumarle otra escala intermedia.

Hebei Fortune es dirigido por Manuel Pellegrini. Se desconoce su salario. Pero se puede tomar nota de los 18 millones anuales que cobra el italiano Marcelo Lippi por dirigir a la selección. Los ceros vuelan por los aires. El volante argentino Darío Conca es testigo fiel de un mercado que rompe todas las estructuras. Ya vistió las camisetas de Guangzhou Evergrande y Shangai SIPG. De poco rodaje en nuestro país y con mejores números en Brasil, el salto al fútbol asiático lo ubicó entre los siete sueldos más altos del fútbol mundial.

El último capricho es Carlos Tevez. Los principales medios reportan una oferta de 41.5 millones por ocho meses. Vienen por él y mueven los cimientos de Boca en la previa del último superclásico del año. Le ofrecen dólares, casas, autos. Mudar a la familia entera. “Está todo encaminado”, presionan desde China. Carlitos, abrumado, no sabe si irse o retirarse. De firmar con Shanghai Greenland Shenhua sería dirigido por el uruguayo Gustavo Poyet y tendría como compañeros a Gio Moreno, Demba Ba y Obafemi Martins. China Power.