Créditos Finales

Ad Augusta Per Angusta (Al honor a través de las dificultades)

Ad Solem Rubrum

Cae el sol sobre el parque, tiñendo la copas de los árboles de un rojo intenso característico de las tardes de octubre en el trópico, Hace un calor infernal, mucha humedad y poca brisa. Y yo simplemente me siento en un un banco con una vaso de café caliente, con una tapita de esas que ponen ‘cuidado, contenido hirviendo’ mientras observo como muere la tarde en el horizonte.

Pocas cosas cobran más sentido que el silencio en una tarde de octubre cuando todos las opciones cobran su precio y se llevan consigo las palabras que no pude decir.

¿muy tarde para arrepentirme no haberlas dicho antes? No. Jamás mearrepentiréi de lo que siento. Probablemente sea parte de mi memoria para siempre mientras trato de sorber un trago de ese brebaje amargo y trago el hervor.

¿Olvidarla? Imposible, es tan parte de mi como la vida misma. El futuro siempre es incierto y jamás debes darle la espalda a las cosas que te hacen sentir vivo, aunque duelan. What goes around, comes around, dice el dicho en inglés, y no se que me depara el futuro. No sé a donde pueda llegar. No sé como todo pueda terminar. Lo que no es menos cierto, es que ya no soy parte de ese libro, que se cierra para mi, y empieza la historia para alguien más.

Pocas palabras puedo decir, y pocos adjetivos puedo utilizar que definan la soledad inmensa que queda atrapada dentro de mi corazón. Un sentimiento de pudo haber sido, mientras solo puedo pensar en su sonrisa. y en lo imposiblemente profundo que son sus ojos.

Quizás deba llorar mientras pienso que todo esto me hace un agujero en el alma. Quizás deba sentir que algún día quizá sus besos serán finalmente mios. O quizás simplemente deba arrancarla de mi corazón y continuar, y conseguir la felicidad en los besos de una mujer que desconozco por ahora.

No voy a negar que siento mucho pesar, que me duele, y que sinceramente no conocía este desconcierto anímico, esta desorbitación nuclear. Posiblemente me cueste mucho volver a abrir mi universo nuevamente pero siempre he de intentarlo nuevamente. No puedo dejar de hacerlo, desconozco mi futuro y solo empezar a construir hasta llegar al sitio que realmente me tienen deparado.

Probablemente no me vuelva a reflejar en sus ojos, Probablemente no vuelva a escuchar su risa. Y probablemente me sienta desahuciado por unos días. La extrañaré con todas mis fuerzas y avanzaré al abismo donde caeré por un rato hasta estrellarme nuevamente contra el frío mármol del atrio, para levantarme, y seguir adelante.

Seguramente, es lo mejor que me pueda suceder. O tal vez, es tan solo un espacio de tiempo entre los dos. No lo sé. He perdido un amor y ganado una amiga.

Por ahora, solo veré el atardecer, y me iré a casa una vez el sol se haya ocultado y haya terminado mi café. Quizá para entonces, todo tenga sentido en el gran plan maestro secreto de mi destino.

#LeaLaLetraPequeña

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