Del Machismo y Feminismo

Parto recalcando algo importante: nunca he estudiado el feminismo como construcción social. Nunca, nada.

Después de esa premisa, quiero comentar que me arde el útero, no sólo porque puede que menstrúe pronto, sino por lo que vivo como mujer a diario.

Hasta ayer, no le había tomado el peso suficiente a lo que me toca vivir como mujer a diario: debo usar tacones para verme formal, debo usar maquillaje para verme bonita, debo MUTILAR mi cuerpo para ser femenina. Si, leyó bien, MUTILAR, hacerme hoyos en las orejas para los aros, depilarme pierna entera, rebaje, axila y bozo (bigote), entreceja. Y eso es todo porque tengo suerte de haber nacido en occidente, pues en Japón en otras épocas (desconozco si todavía), amarraban los piecesitos de las niñas para que caminara despacito y con gracia. Todo eso ¿Por qué? ¿Para qué? Para agradar, para pertenecer, para ser bella, bonita, agraciada, querida, DESEADA, aceptada, FEMENINA.

Pienso que no estoy diciendo nada nuevo, no expongo nada que nadie no sepa, pero este es el primer paso para lo que viene después: violencia.

Es que no basta con la automutilación, sino que más encima debemos cargar con un imperativo de realidad: acoso, piropos, violaciones, empalamientos y muerte. Por nacer mujer, por -quizás-, no tener brazos fornidos para defendernos. Debo agachar la cabeza y seguir mi camino cuando en la calle me dicen “uuuh se ve que chupas rico el collac, mamita”, cuando tenía 12 años y caminaba del colegio a tomar micro con mi uniforme escolar. Que porque usé una falda (no mini) en una discotec, un tipo se atreviera a tocarme el culo. Ah! Pero debía sentirme bien, si esas son las formas de validación del hombre (como sexo, como género).

Pero no es sólo eso, es también, que por ser mujer nos llenen de prejuicios: si uso un poco de escote para un examen en la universidad, es “para que el profe mire las tetas y me pregunte fácil”, no porque el escote me guste, no porque haga calor y quiero usar algo más liviano.

¿Qué estamos haciendo? ¿Qué violencia estamos validando?

Sé que expongo una punta del iceberg, pero esto debe cambiar hoy, ahora, conmigo y contigo. En el diario vivir, en el trato con el otro.

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