Home Office

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Trabajar desde casa es el sueño de muchos, lo que no saben es que puede convertirse en una pesadilla si no se sabe manejar bien. Tengo ya algunos años trabajando desde casa, ya no me siento cómodo trasladándome de un lugar a otro todos los días en una ciudad donde el tráfico se sufre a cualquier hora, cuando hay lluvias se hace más pesado y puedo pasar hasta 4 horas, ya me ha pasado más de un par de veces no exagero.

Gracias a la tecnología actual y a que los Millennials mayores ya están en puestos clave y no necesitan que nos reunamos todos los días, una videoconferencia arregla los problemas o los mensajes de Whatsapp. Ahorra tiempo y aumenta la productividad porque puede uno ir directamente al problema con poca socialización. No me mal entienda, socializar no se ha dejado de hacer, sólo que se hace al final y otras veces se reúne uno en persona con ellos para eso específicamente…socializar.

Si tengo que salir a dar clases o atender algún cliente que sí necesita verme y sentirme, no tengo muchos problemas porque mi oficina completa va en mi móvil, mientras me traslado sigo recibiendo o haciendo videoconferencias o los “conference calls”, respondiendo correos o mensajes en redes sociales, editando fotos o video casi con una sola mano, llegar a acostumbrarse a trabajar así es cuestión de querer adaptarse, aprender y administrarse.

¿Es esto bueno o malo? la respuesta es . Lo bueno del trabajo en casa, teletrabajo, home office o trabajo a distancia es bueno porque aumenta la productividad, lo malo es acostumbrarse y hacerlo de manera inteligente. Como ya hablamos de lo bueno, vayamos a lo malo.

Para quienes viven en familia, el problema es hacer entender a tu gente que estás ahí para trabajar en TU trabajo y no para arreglar cosas en la casa y hacer encargos que “te quitan sólo 5 minutos de tu precioso tiempo y atención”, cosa que pasa alrededor de 5 veces en una hora porque “estás ahí”. La otra es el espacio que elijas para que sea tu “Oficina” que seguramente termina siendo un área común de la casa y que no está exenta de ruidos de toda índole, esto reduce tu productividad y terminas tomando de oficina una cafetería.

Vivo solo y no tengo mascotas, así que los distractores se reducen considerablemente, como nadie viene a visitarme, la mitad de la planta baja es mi oficina, pero si no me organizo bien, también estoy expuesto a el extremo negativo de la productividad. Un día típico normalmente empieza a las 6:00 am que enciendo la computadora para ponerme a trabajar y adelantar lo que pueda para estar libre temprano, pero conforme pasa el día puedo saltarme el desayuno e incluso la hora de comida o los descansos para despejarme y terminar mi jornada entre las 10/11:00 pm. Esto no es bueno, porque afecta la salud y entonces la sobre productividad se va convirtiendo en improductividad con el tiempo.

El secreto está en la organización y algunos “trucos” psicológicos para no caer en los extremos.

  • Políticas de trabajo remoto.
  • Si tu empresa no las tiene y desea implementarlas, lo ideal es consultar con psicólogos conductuales o laborales, la gente de sistemas y recursos humanos para crear una serie de reglas que sean adecuadas a las responsabilidades de cada puesto y persona.
  • Establecer rutinas
  • en mi caso procuro levantarme temprano y salir a caminar, de esta forma sé que estoy de camino “a la oficina”, puedo pasar a desayunar algo “de camino” o desayunar antes de hacer esta caminata. Lo mismo pasa a la hora de comer y a la hora de cerrar la jornada laboral.
  • Cuando cierras la jornada laboral puedes cambiarte a “lo opuesto” que traías puesto o algo distinto que ayude a tu cerebro a entender la diferencia entre “trabajo y vida personal”
  • Los recesos
  • Cuando tomes recesos, no los uses para ver Netflix, youtube,jugar xbox. Sal a caminar un poco o a tomar el sol, si llueve puedes estar un rato en otro lugar que no sea la oficina.
  • Nunca trabajes en pijama
  • La verdad es muy cómodo y no me preocupa la cara de terror del amigo de la paqueteria cuando me lleva cosas, pero por respeto a uno mismo creo que puede ser mucho.
  • No trabajes de más
  • La tentación de “adelantar” trabajo es mucha, si realmente dedicarle al trabajo esas horas extras es notorio y significativo puede estar bien pero no siempre, termina haciéndose un hábito que no reditúa al descanso mental.
  • Duerme bien
  • No te desveles si no es necesario, trata de dormir 8 horas al día y toma agua. Hay gente que recomienda que saques la TV y los dispositivos del cuarto, si te funciona puedes hacerlo, si no, al menos ponlos en modo “noche”, las notificaciones se silencian y se reactivan en la mañana.

Trabajar desde casa es una cuestión de estrategia, productividad y salud para todos. No todos pueden porque el puesto exige presencia como en las fábricas, pero otros no requieren que estés ahí, hay autoridades y dependencias que favorecen e impulsan el trabajo remoto, pero siempre hay que saber cómo adaptarse a ello.

Aunque mi oficina la cargo conmigo en mi móvil ya he ido dominando la tentación de inclusive trabajar cuando estoy en modo “social” con amigos o familia, al final es cuestión de prioridades.