Los secretos del éxito económico de Alemania

El mundo está fascinado con Alemania, la economía más grande de Europa, que a pesar de la crisis económica ha crecido, creado más empleos y reducido su deuda nacional.

Pero, ¿qué hace que el llamado “modelo alemán” funcione tan bien?

Por regla general, el sistema económico suele ser bastante importante para el éxito de una economía. Eso, después de todo, es lo que crea las condiciones para las actividades económicas de un país. En Alemania, este sistema es una “economía de mercado social” — por un lado, se basa en la competencia capitalista, pero por otro lado permite al Estado ofrecer servicios de mejora social.

Las raíces de este sistema se remontan al siglo XIX cuando Bismarck, también conocido como el ‘Canciller de Hierro’, introdujo la primera legislación social del país creando planes de pensiones y asistencia sanitaria. Ese sistema se basaba en un principio de paridad: en otras palabras, una mitad la pagaba el empleado y la otra mitad el empleador.

Este principio sigue como el centro de la legislación social alemana, que después de la Segunda Guerra Mundial se amplió para incluir políticas familiares, de asistencia social, entre otras. Además, su economía de mercado social incluye el principio de autonomía tarifaria. “Eso significa que los sindicatos y los empleadores negocian los salarios entre sí, sin intervención estatal”, dijo Schreiber a DW.

Desregulación

Esta asociación entre sindicatos y empleadores ha llevado en las últimas décadas al hecho de que hay pocas huelgas en Alemania, otra ventaja para la economía alemana.

En la actualidad 42 millones de personas tienen trabajo — más que en ningún otro momento de la historia de la posguerra alemana, un éxito que se debe en parte a la Agenda 2010, la reforma laboral que se introdujo hace diez años.

“Parte importante de ese éxito se debe a la creación de un sector de salarios bajos, la desregulación y flexibilización de los mercados laborales”, dijo Uli Brückner, de la Universidad de Stanford. “Eso creó más puestos de trabajo por un lado, pero también creó muchos trabajos mal pagados”.

Correcciones

Independientemente de quién forme el próximo gobierno alemán, seguramente intentará eliminar algunas de las consecuencias negativas de esta reforma. Serán pequeñas correcciones en comparación con las de la Agenda 2010, que forma parte del “modelo alemán”.

“Alemania tiene un importante consenso social, en el cual vemos a los elementos como un tipo de proceso de ingeniería”, dijo Brückner a DW. “Nuestro sistema político es como un sistema de engranajes, donde diferentes instituciones se entrelazan dentro de un marco legal”.

Aunque algunos engranajes políticos crujen ocasionalmente, la verdadera ingeniería en Alemania es de primera clase. Cada año alrededor de 100.000 ingenieros y científicos ingresan al mercado laboral: hombres y mujeres jóvenes que acaban de recibir una educación de primera clase en una de las 200 escuelas de ingeniería o en alguna facultad técnica.

También los trabajadores sin educación, son sumamente calificados y contribuyen a la alta productividad del país. Esto es resultado de su doble sistema educativo, cuyas raíces radican en la enseñanza de artes y oficios medievales, en el cual los jóvenes adquieren habilidades prácticas y conocimientos básicos en una escuela vocacional. “Si estoy trabajando en la industria de la logística, entonces aprendo idiomas, contabilidad y cómo funcionan los mercados, y eso se convierte en el marco dentro del cual opero como experto en logística”, dijo Brückner.

Empresas familiares

Las empresas familiares proporcionan a la economía alemana un flujo fiable de trabajadores calificados, estas empresas son medianas y no emplean a más de 500 personas, reciben el nombre de “Mittelstand” y son la columna vertebral de la economía alemana ya que representan el 99 por ciento de las aproximadamente tres millones de empresas en Alemania, dado que toda la vida de la familia se invierte en la empresa, la mantienen en Alemania.

La mayoría de estas familias tienen un buen cojín de capital, por lo que no sacan su empresa a la bolsa de valores. Eso hace que la planificación a largo plazo sea más posible. “No pones todos los recursos basándote en ciertas estadísticas de un trimestre a otro, haces planes a largo plazo, que luego sigues”, dijo Röhl. “No se apresura, no se expande más rápido de lo que es bueno para la empresa”.

‘Hecho en Alemania’ con beneficios extra

Tener un buen producto a menudo ya no es suficiente para competir con economías de bajos salarios en Asia. El “Hecho en Alemania” ahora incluye una serie de servicios adicionales. “Una empresa ahora no sólo vende una máquina, sino que la instala, entrena al personal del comprador en cómo usarla y ofrece un servicio de reparaciones las 24 horas”, dijo Röhl. “Al final del día va tan lejos como es necesario para garantizar el rendimiento de la máquina.”

Otro elemento del éxito del “modelo de Alemania” son las tecnologías avanzadas. Alemania está prácticamente obligada a innovar, porque no cuenta con recursos naturales reales. Hasta el 11 por ciento de los trabajadores alemanes están empleados en industrias de alta tecnología, mucho más que la media de la Unión Europea.

Cada año, alrededor de 70.000 millones de euros (96.000 millones de dólares) se destinan a la investigación — más que en cualquier otro país europeo. “Tenemos toda una red de institutos de investigación financiados con fondos públicos como el Instituto Max-Planck y el Instituto Fraunhofer, que se distribuyen por todo el país y tratan, en asociación con la industria, de trabajar en cosas que no son inmediatamente rentables”. Dijo Brückner.

Mientras que soñar está permitido en el campo de la investigación, sólo los hechos concretos cuentan cuando se trata de infraestructura. Pero aquí, también, Alemania pasa la prueba de tensión. Pocos países en el mundo pueden presumir de redes tan bien desarrolladas en energía, telecomunicaciones, carreteras, ferrocarril y aviación. Cada país europeo está a pocas horas de Berlín y la ubicación geográfica del país puede constituir la última pieza del rompecabezas que conforma su éxito.

Eso, y el clima moderado. “No tenemos olas de calor o tornados que podrían actuar como choques al sistema”, dijo Brückner. “Es relativamente moderado y fresco, lo que significa que a lo largo de los siglos han aparecido mejores condiciones de crecimiento y producción que en los márgenes de Europa, y Alemania también se ha beneficiado de ello”.


Traducción del artículo original “The secrets of Germany’s economic success”