El post del candidato a decano

Lo que dije como candidato me compromete. Los 20 puntos que presento como “credenciales” para disputar el decanato de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica. Al final hay un texto de una carta que mandé presentando la candidatura .

Desde el 2005 me fui metiendo en el creciente entorno de las redes, una nueva forma de comunicación que está generando tantas incomodidades como las tuvo para sus contemporáneos el surgimiento del teléfono.

En el 2008 lo aproveché en una asesoría para el relanzamiento de una versión de Tele 13. Gracias al tiempo pasado en ellas, conseguí crear en mis redes una comunidad de gente en torno a mis intereses. En estos años he dictado cursos intensivos a periodistas de La Segunda, de CNN Chile, a oficiales del ejército y estudiantes de diplomacia. Ya hace tres, tuve el privilegio de ser invitado para exponer en iRedes, el espacio más potente de discusión en España sobre el tema.

Con esta herramienta he podido contactar a casi toda la gente relacionada con mis temas de docencia. Gracias a eso me mantengo en conversación permanente sobre el futuro de las redacciones periodísticas, con muchos expertos que antes estaban solo en los lomos de mis libros. En mi caso lo estoy usando para potenciar mi trabajo y construir una voz en sus debates.

Cuando uno empieza a aprovechar este espacio se da cuenta que la adicción no tiene que ver con el teléfono móvil ni Twitter mismo, lo que es adictivo es contar con gente interesante siempre lista para conversar sobre “nuestros fenicios”.

Detalle del programa: http://es.pusc.it/csi/ucc2016/programma

Para abril próximo estoy invitado a Roma a la décima versión del Seminario Profesional de Oficinas de Comunicación de Iglesia en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. Me han pedido que prepare una charla sobre cómo debatir los temas de la Iglesia en estas redes sociales. Mi mesa será «Los debates sobre los valores en las redes sociales: el desarrollo de una voz autorizada» junto con Daniele Bellasio, Jefe de redacción de Il Sole 24 ore de Milan.

En estos años publiqué dos libros sobre estas nuevas formas de participación. Uno centrado en los Blogs y escrito junto a Luis Argandoña y Tomás Pollak en 2008 y otro del Tsunami digital y el impacto de las redes en los medios tradicionales en 2013. El primero financiado por Telefónica, el segundo por Claro. Este año estoy trabajando con Entel. Ellos me ayudaron a lanzar en julio pasado el libro “single” sobre los dispositivos móviles y me llevaron en noviembre y diciembre pasado a varias ciudades a comentarlo con una conferencia sobre la tendencia.

El miércoles 9 de diciembre en el Hotel Hyatt de Santiago hablando del tema de mis libros.

Justamente esta forma de aprovechar los espacios sociales y las relaciones con las empresas en favor de mi trabajo académico es lo que ahora quiero comprometer en favor de la Facultad. Creo que en estos años, desde que volví del Banco Central, pude construir un capital social personal importante. Si ustedes me apoyan en esta elección espero poder devolverle la mano a la Facultad, promoviéndola.

El siguiente punteo resume mi CV como candidato:

1 Entré como estudiante a la UC en 1983, hace más de 30 años. Mi padre fue alumno y profesor, por lo que tengo recuerdos de esta Universidad desde muy joven.

Aunque sea inverosímil en esta foto de uno de los grupos del Claustro Pleno Estudiantil soy el tercero de los que están de pie. En la misma línea los también irreconocibles Zapata (ahora “observador”), Ubilla, Figueroa, Orrego, Fábrega entre otros viejos amigos. Abajo Said y dos compañeros del San Ignacio: Bresciani y Vial, uno en colega en la la UC y otro en la UDP.

2 Antes de llegar a la Escuela estuve en Derecho, fui delegado cuando hacerlo era una actividad política. Luego desde Periodismo fui electo representante a la “asamblea constituyente” de la FEUC, el llamado Claustro Pleno Estudiantil y después promoví e integré una directiva del Centro de alumnos de la Escuela.

3 Esa participación estuvo siempre condicionada por un declive por las comunicaciones. En mis años de Derecho fundé junto a Federico Joannon (actual presidente de El Mostrador) y Alejandro Reyes la revista Cronopio, un suplemento universitario que aparecía quincenalmente dentro de la Revista Análisis. El proyecto tuvo una época clandestina cuando Análisis fue clausurada. Fui el director de ese suplemento liderando a periodistas como John Müller, Esteban “Teo” Valenzuela, Sandra Radic, Marcelo Ferrari. El proyecto convocó talentos diversos: escribían Javier Couso y Cristóbal Marín, conocidos profesores de la UDP y el director de arte era Pablo Walker (hoy sacerdote jesuita y capellán del Hogar de Cristo). Se trataba de un “ramillete” de universitarios que tenía al mismísimo Guido Girardi como editor de cultura. Unos años después, ya en la Escuela, junto a Gonzalo Saavedra y Patricio Bernedo, creamos la revista Contrapunto de la que fui el primer director. Un puesto que luego ocuparon entre otros Carmen Gloria López, gran amiga que todos saben que hoy es Directora Ejecutiva de TVN.

4 Ese mismo entusiasmo me llevó a viajar a Buenos Aires para hacer la práctica profesional. Fueron tres meses de trabajo que compartí en La Nación y El Cronista Comercial que me permitieron cubrir el tema parlamentario cuando en Chile todavía no recuperábamos la democracia.

5 Al poco tiempo de entrar a trabajar en la Escuela de Periodismo asumí la búsqueda de recursos en favor de nuestro trabajo, asumí la dirección del Centro de Estudios de la Prensa. Desde entonces esa fue una parte de mis responsabilidades, lo que me llevó a involucrarme fuerte en el diseño y la construcción del actual edificio de la Facultad.

6 En el mundo de las comunicaciones corporativas trabajé para la UC como Director General de Comunicaciones de la Universidad en el primer período del Rector Pedro Rosso. Tuve la suerte de contar con un equipo de lujo de más de 25 profesionales en una época en que la UC también veía las comunicaciones de un canal de TV y de un equipo de fútbol. Más adelante fui llamado en la época de Vittorio Corbo para asumir la Gerencia de Comunicaciones del Banco Central.

7 Mis estudios académicos terminaron con un MBA en España en el IE de Madrid. He compensado carecer de un Phd leyendo y escribiendo mucho sobre lo que viene en las comunicaciones profesionales en el mundo. Creo que ya cuento con una voz original en el debate internacional de mis temas. El año pasado me invitaron a incorporarme al Comité Editorial de la revista Communication and Society junto a un grupo plural de 65 académicos y maestros como Alan Albarrán, Maxwell McCombs, John V. Pavlik y Robert Picard, donde solo hay 5 latinoamericanos. Claudia Mellado y yo somos los únicos chilenos.

8 En estos días se publicarán dos libros académicos en los que escribí capítulos. Uno es “Identidades, héroes y discursos en la modernidad tardía” que editará la Universidad de la Sabana. Escribo el capitulo: “La identidad social de las audiencias”.

Portada provisoria del libro que se lanzaría durante este mes en Madrid.

9 También fui invitado por el profesor Ramón Salaverría, ahora en la Universidad de Texas en Austin, para investigar y escribir el capítulo chileno de una historia del periodismo en Internet, que lanzará Ariel gracias al apoyo de la Fundación Telefónica en Diciembre en Madrid: “Ciberperiodismo en Iberoamérica”. Trabajé dos veranos con José Agustín Muñiz entrevistando a la mayor parte de los actores de la historia de nuestro periodismo en internet.

10 Desde que volví del MBA, he mantenido trabajos de consultoría a empresas periodísticas. En mi época del Banco Central, el único proyecto que mantuve fueron las clases en la UC y mis asesorías a diarios en Paraguay donde he estado colaborando en forma permanente desde 1995. Lo he hecho con tres dueños de empresas, incluso he lanzado varios diarios. Uno de ellos, El Diario Popular, que sigue siendo el que más ejemplares vende cada día. El pasado 17 de diciembre se rediseñó nuevamente mi diario favorito de allí: La Nación.

11 También he estado ligado siempre a proyectos periodísticos en Chile. En radio fui miembro del comité editorial de Cooperativa por 5 años, generando programas como “Lo que queda del Día” y “El primer café de Cooperativa”. Actualmente mantengo trabajos de asesoría con el diario El Día de la Serena y con Rolando Santos, Presidente de CNN Chile. Hasta julio pasado trabajé como columnista semanal en la La Segunda en temas de política y redes sociales, antes estuve ahí como asesor del director.

12 Soy un usuario intensivo de los dispositivos sobre los que enseño en el “Taller de Convergencia Medial” en el que espero seguir juntando junto a mi colega Diego Gómez a alumnos de ingeniería, comunicaciones y diseño. Fui de los primeros en aprovechar las agendas digitales y llevo diez años usando e-books para leer cada día una hora mientras camino por el parque Balmaceda. También aprovecho la aplicación Flipboard para tener un sistema de lectura diaria de la conversación que se da en torno a estos temas. Esto me ha permitido poder escribir y hablar en medios semanalmente y mantener al día las clases que hago en la Facultad sobre lo que viene. (En este enlace los invito a leer las revistas que tengo en ese espacio.)

13 En estos últimos tres años he tenido la suerte de recibir invitaciones para dar charlas sobre estos temas a públicos que me han obligado a prepararlas con dedicación: en el Senado de México, en el Congreso anual del Colegio de Ingenieros de Bogotá y para los suscriptores del diario El Observador de Montevideo. Tuve el honor de realizar el año pasado la conferencia de apertura del Congreso del Foro de Periodistas Argentinos (Fopea) en Córdoba. Cada uno de estos viajes los financiaron quienes me invitaban.

14 Pero por lejos las “medallas” más importantes las recibí de Pedro J. Ramírez cuando era director del diario El Mundo de Madrid. Por tres años seguidos me invitó a España a exponer ante sus periodistas y directivos. Terminé trabajando con ellos en una aplicación que funcionaba como un diario vespertino donde además escribía una columna semanal que él mismo bautizó “Fronteras de la Comunicación”.

Citado en la conferencia que el periodista español, Pedro J. Ramirez hizo en Londres sobre el futuro de los medios.

15 En septiembre recién pasado, por pedido de la Escuela de Administración de la UC, hice un curso de 8 horas a profesionales de El Mercurio, sobre el futuro de los medios, mostrando los casos del Washington Post, El Mundo y el The New York Times. Es el mismo contenido que reciben mis alumnos del curso “Análisis Comparado de Periodismo” que espero seguir dando todos los semestres en la Escuela.

16 Los que me conocen saben que la mía ha sido una carrera profesional que se ha realizado a punta de “porrazos” de los que me levanto rápido porque soy optimista por naturaleza. Cada uno de los logros resumidos aquí han estado acompañados de muchísimos fracasos. Un ejemplo: para el encuentro de la AEJMC de hace pocas semanas, conseguí seis millones de pesos de apoyo de las empresas Publimetro y Cencosud. Una gestión “exitosa” que mirada con más detalle muestra que para lograr solo dos apoyos, tuve más de 22 reuniones con otras 12 empresas que no nos aportaron nada.

17 Tengo verdadero orgullo personal por pocas cosas. La más importante es mi familia, mi señora, también periodista, y mis dos hijas. Otro tema que me enorgullece es la facilidad que tengo para trabajar con empatía con mis colaboradores, lo cómodo que me sale hacerlo en equipo.

18 Por mis características personales me atrevo a comprometer un trabajo muy cuidado en las formas, privilegiando un buen clima interno que fomente la creatividad. Eso permitirá un proceso sostenible de avance, basado en pasos pequeños que no se detengan. Logrando adhesión, con optimismo y alegría para que las causas se difundan mejor. Como ocurre en este nuevo mundo de redes en el que he estado experimentando, donde el resultado está condicionado por nuestra capacidad de escuchar y de conseguir el compromiso de los otros.

19 Al final todo esto persigue mejorar la experiencia universitaria de nuestros estudiantes. Evitar que pasen por la universidad como si fueran clientes, promover que realicen sus años académicos pensando en el país y en cómo mejorarlo desde su profesión.

20 El futuro de la Facultad es algo muy serio y desafiante. Es difícil obviar que nos encontramos en un año en el que en Chile se han perdido las confianzas. Sin embargo me enfrento a esta elección con el convencimiento de que empezará un tiempo apasionante. Por eso me animo a pedirles con humildad su apoyo. Lo que ahora necesito es que se sumen al comité, les agradeceré que me mencionen y me apoyen en la elección de enero.

Carta inicial a mis colegas profesores del 12 de noviembre de 2015 presentando la candidatura:

La idea de comenzar por escrito la formalización de mi interés de presentar una candidatura al decanato busca despersonalizar el debate propio de una campaña, facilitar las condiciones para que se sumen otras postulaciones y poner algo de mi parte para promover que este proceso se desarrolle como una buena experiencia para nuestra Facultad.

Como a varios de ustedes, me tocó estudiar en la Escuela de Periodismo de los 80. Entrar al mundo universitario como alumno y como profesor en las dependencias del Campus Oriente al que un profesor llamaba “El Submarino”. Me tocó ser alumno de las tres profesoras que estuvieron en el decanato en estos primeros años de la Facultad. Llevo 30 años en la UC, más de 25 años de profesor, y tengo la suerte de ahora dar un paso adelante para disputar la elección de decano cuando vivimos un momento apasionante para las comunicaciones, que para mí se resume bien en una frase clásica de la literatura de Estados Unidos: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos”.

Durante este período de campaña que se inicia propondré un equipo de trabajo que daré a conocer antes de que llegue el momento de votar entre las candidaturas que surjan del proceso de búsqueda. La intención es que en ese grupo ustedes vean el interés por complementar mis falencias, porque no creo que exista tal cosa como un decano ideal y lo que si. importa son los equipos de trabajo. Para conformar ese equipo espero juntar a integrantes del Consejo Directivo actual con prometedores exponentes de la siguiente generación. Quisiera que la futura dirección de la facultad incluya a profesores que tuve el honor de haber tratado como alumnos y con los que ya he trabajado. Quienes me conocen saben que lideraré ese grupo como su integrante más entusiasta.

Cuando se presentó la cuenta en la última reunión de Jahuel revisamos las cosas conseguidas. Aunque soy de los que tiende a ver el vaso medio lleno, creo que podemos convenir que hasta el más negativo de los análisis vería que hemos vivido una época de extraordinario crecimiento.

Tras estos años fundacionales estamos por empezar una etapa de consolidación donde los liderazgos pasarán a asumirse como “primus inter pares”. Los que llevamos un tiempo aquí ya tuvimos otras decanas y vimos que el proyecto tiene la fuerza y la solidez suficiente para que la alternancia no implique ningún riesgo relevante. Quizá las amenazas reales de la consolidación de lo conseguido tienen que ver con que entremos en una época de estancamiento o que por no entender lo que viene perdamos el rumbo al hacer los ajustes.

La importancia de saber adaptarnos al cambio es evidente en el contexto de nuestra industria de las comunicaciones, todavía más en el contexto social que vive el país, en especial en el entorno de la educación.

En ese entorno sería peligroso hacer cuentas alegres con los resultados pasados, pensando que un pasado exitoso garantiza que el futuro también lo sea. Ni siquiera el plan de desarrollo que define ingresos hasta el 2018 es una realidad garantizada. Una clave del éxito conseguido ha estado en el dinamismo y en la capacidad para mantenernos siempre en un ejercicio vertiginoso de mejora y cambio constante. Es importante conservar esa actitud.

En esta Facultad tenemos un buen proyecto académico que ha tenido un desarrollo que nos debe hacer sentir más que orgullosos. Nuestro actual liderazgo debe ser una mayor motivación a la innovación porque hay muchos tratando de disputarnos la posición. Pero debemos asumir la necesidad de ajustes a partir de una autocrítica que podría dar otra señal de identidad de nuestra disciplina: como grupo podemos aumentar la motivación, el rigor y la energía que ponemos en nuestro trabajo diario.

El desafío se traduce en dictar tres carreras de punta que nos permitan seguir aumentando nuestros alumnos y enfocar parte relevante de los esfuerzos en desarrollar programas de postgrado de calidad internacional que haga que los chilenos nos prefieran a cualquier alternativa nacional y que los extranjeros viajen a Chile para estudiar en la UC.

Tendremos tiempo para discutir lo que viene. El mismo comité de búsqueda será un espacio para orientar los cambios siempre necesarios. En resumen pienso que tenemos que apuntar todavía más alto. El futuro de las comunicaciones exige que nuestros egresados sean mejores y más completos. Contar bien historias siempre será la base de la comunicación, pero ya no basta con el buen uso de las herramientas tradicionales de nuestras disciplinas. Los egresados deben ser creativos, saber de analítica y datos, de redes, de idiomas, de diseño, de programación, de marketing, incluso de negocios. Tenemos el mismo problema de nuestros colegas que trabajan en los diversos sectores de nuestros departamentos: cómo aumentar los estándares en un contexto de una creciente dificultad para obtener recursos para financiar esa calidad.

Asumiré un perfil de decano que aproveche mis fortalezas, además de las responsabilidades que la Universidad le da al cargo, enfocando mis mayores esfuerzos en el fortalecimiento de las relaciones externas de la Facultad. Empezando con el trabajo con los ex alumnos y otros actores externos a la UC que pueden apoyar el proyecto que nos motiva. Para el desafío de la búsqueda de recursos la clave pasa por mostrar la interacción entre las distintas disciplinas que se trabajan en la Facultad. Soy un convencido de que nuestra reputación (en el resto de la universidad y en la sociedad) estará condicionada por la sinergia resultante del trabajo de los tres departamentos.

En este sentido desarrollaré proyectos para captar recursos en favor de nuestro desarrollo, como cátedras de empresas que aporten a las tres carreras para multiplicar los talleres prácticos que se reflejarán en nuestros medios UC; trabajar por una nuevo frente común con otros decanos de humanidades en favor de defender los recursos para la investigación en nuestra área y con autoridades de otras carreras profesionales para promover mejor el valor universitario de la creación profesional original.

Debemos trabajar cada vez más con otras facultades de la UC, incluso con Comunicaciones del DUOC. Tenemos que consolidar la vocación multidisciplinaria que ya nos caracteriza. En una primera etapa privilegiaré Ingeniería por los códigos que ya son otro lenguaje fundamental. También debemos volver la mirada al Campus Oriente porque las relaciones con las carreras creativas de la Universidad pueden convertirse en otro sello de nuestros alumnos. Con Arte debemos estar cerca, tanto por lo que nos condiciona la libertad de expresión como porque parte relevante de su trabajo es contenido para el nuestro. Lo anterior se complementará con otras unidades con las que ya tenemos proyectos relevantes como Diseño, Derecho, Administración y Medicina.

Estas relaciones externas deben tender cada vez más a tener una vocación internacional. Debemos abrirnos a la región tanto para entregar (docencia) como para recibir (conocimiento) y desde esa posición construir a un perfil propio y distintivo hacia el resto del mundo. En vez de parecer una Facultad que en este continente hace las cosas como las hacen en el mundo desarrollado, debemos ser una Facultad latinoamericana con el rigor y la disciplina de las mejores del mundo.

Les quiero pedir su apoyo en esta elección, tanto en el aporte a la conversación que se dé en el comité de búsqueda como en la votación misma con la que culminará el proceso. Resumiendo mis credenciales que detallaré en una próxima carta, destaco mi pasión por las comunicaciones y un especial compromiso por hacer mi trabajo con una dosis muy alta de empatía con la gente de la Facultad como con quienes sean nuestras contrapartes.

Me motiva especialmente que en 2016 nos tocará asumir discusiones que no se han dado hasta ahora. Estoy seguro que estarán de acuerdo en que el equipo de trabajo que formaré será capaz de canalizar y aprovechar ese debate.

Estoy especialmente optimista porque creo que esta Facultad debe tener a la creatividad como señal de identidad en sus tres carreras. Si es real lo que muchos estudios destacan, que la creatividad se desarrolla mejor en un entorno de diversidad, esto nos debe animar, ya que más allá de las dificultades implícitas, los cambios del país se traducirán en una Facultad más inclusiva, es decir será un entorno que favorecerá a nuestra disciplina.

Me motiva asumir esta responsabilidad con el objetivo de hacer de Comunicaciones UC un espacio motivador, un lugar donde muchos queramos trabajar y otros quieran estudiar, pero donde concordemos que todos los que estén lo hagan​ con verdadero compromiso ya que se trata de algo serio.

Tendremos tiempo para conversar.

Eduardo


En los 80 “el periodismo” era de trinchera, yo todavía era estudiante tanto de derecho como de periodismo cuando dirigí Cronopio.
En la gita #empresasconectadas2015 presentando mis libros en Concepción, Antofagasta, Santiago y Viña del Mar.
Contrapunto fue un proyecto que hizo periodismo dentro de las universidades en los 80, para los 100 años de la UC hicimos un número especial entrevistando a todos los rectores que había tenido la universidad.

Más detalles sobre mi trabajo sobre lo que viene para las comunicaciones:

En ciertas fechas claves para los lanzamientos de novedades en El Mundo Pedro J Ramírez me invitaba a escribir una columna en el papel, en este caso para el lanzamiento de la edición vespertina del diario en aplicación para tabletas.