Las agencias vivirán, si viven un paso por delante del cliente.

Las transformaciones en el mundo de la comunicación se estan produciendo a velocidades de vertigo lo que obliga a todos los actores de la “industria” de la comunicación y el marketing a reinvertarse de nuevo.

En especial a las agencias, el lado donde me ha tocado vivir la mayor parte de mi carrera.

Las fórmulas del pasado no valen hoy, y de lo hoy estoy convencido que difícilmente valdran en menos de un lustro.

La agencia ideal será la que pueda atender necesidades nuevas de forma solvente o tareas que el cliente prefiere externalizar por razones operativas. Debemos aprovechar la oportunidad, las marcas siempre irán un pasito por detrás.

Debemos seguir centrando nuestro esfuerzo en ofrecer servicios a compañias intensivas en la demanda de talento, con respuestas eficaces y una exigencia actual heredada de la crisis , orientado todo a la optimización permanente de las inversiones en comunicación de nuestro clientes.

Es en esto ultimo donde la inversión en tecnología y formación del talento de nuestras organizaciones, nos permitirían mantener esa distancia necesaria para que nuestro modelo perdure.

Mantendremos esa distancia vital si :

  1. Ponemos el resultado en el centro de la relación. Deberá priorizar el enfoque a resultados y a la aportación de valor. La agencia debe estar muy cerca del negocio. Para eso es vital la relación de confianza cliente-agencia y la confianza solo se constuye con la voluntad de las partes.
  2. Nos adelantamos a la necesidades del cliente. Algunas críticas hacia las agencias actuales apuntan a que son poco proactivas. No podemos permitirnos el lujo de ser meras ejecutoras, sin proactividad estamos cerca del cementerio.
  3. y somos lo suficientemente transparentes. Somos por lo general poco transparentes con los tiempos-coste y calidad. Debemos de ser concientes que comprtir con nuestro cliente el modelo retributivo puede ser una forma para construir esa confianza ya comentada.