El liderazgo en la política
Uno de los temas más recurrentes que se eligen para explicar el liderazgo en conferencias es, sin duda, la política. Desde luego, no cabe duda de que si en cualquier organización el líder es importante, en un partido político éste es esencial. Pero, ¿Cuáles son las características claves de un buen líder político?
En las próximas líneas describiré mi propuesta basada en mis más de 15 años de experiencia en la evaluación y formación de líderes.
Características de un líder político

La primera de las características que ha demostrado ser esencial en un líder político es el Carisma. Un líder es, por definición, una persona capaz de captar atención y, como consecuencia de ello, ser siguido por el grupo. Por lo tanto, ser carismático/a será una de las condiciones indispensables de cualquier líder político.
Pero ser carismático/a, siendo una condición indispensable, no es suficiente para ejercer un liderazgo político eficaz. Existen requisitos sin los cuales resulta imposible dirigir una organización política. Así por ejemplo, aquellos aspectos que resultan más eficaces en a la hora de ejercer liderazgo en los partidos políticos son los siguientes:
1. Competencia
Una de las claves que ha resultado más útil a la hora de gestionar equipos está, sin duda, relacionada con el modelado (también conocido como Aprendijaze Vicario). Se trata de una idea simple y antigua: Liderarar con el ejemplo. Es decir, centrar el ‘poder’ para ser seguido/a en la peopia conducta. Desde esta perspectiva, en el ámbito de la política, será muy complicado liderar un partido eficaz, ético y responsable si nosotros mismos no somos eficaces y nuestras conductas no son éticas y responsables.
No podemos pedir a nuestros seguidores que hagan algo que nosotros mismos no podemos hacer
2. Comunicación
Las habilidades comunicativas son esenciales para ser competente en muchos aspectos de nuestra vida pero mucho más en el ámbito político. De este modo, resulta muy complicado pensar en un líder político con escasa capacidad comunicativa. No obstante, y por desgracia, nuestros líderes políticos no siempre cumplen con esta condición y, sin duda, es algo que debería cambiar para conseguir que nuestra política y en consecuencia nuestra sociedad mejore.
3. Gestión de Conflictos
Obviamente, el mero hecho de tener que interaccionar con personas en un mismo contexto implica una alta probabilidad de Conflicto. El conflicto es inerente a las relaciones humanas y muy especialmente en grupos en los que los intereses particulares se mezclan con los grupales tal y como ocurre en una organización política.
4. Inteligencia Emocional
Como se suele decir: The last but not the least; la Inteligencia Emocional resulta un recurso básico para liderar organizaciones políticas. En dos niveles, tanto a nivel de gestión de equipos/partidos políticos como también a la hora de interacciones con la sociedad y especialmente con los medios de comunicación. Ser inteligente a nivel emocional implica empatizar con los demás, percibir adecuadamente sus estados de ánimo y gestionar emociones en situaciones críticas.
Un líder político eficaz debe ser Emocionalmnte Inteligente para ser capaz de entender y empatizar con la sociedad así como gestionar sus emociones en momentos clave.
