Estado, ONG y Empresas

El Estado a través de sus 3 poderes (Ejecutivo y Legislativo, elegidos por voto directo, y Judicial, sin elección directa popular) es quien regula el todo social, quien establece los límites, prácticas aceptables, y puniciones cuando se traspasan dichos límites. El estado es por tanto quien define el campo de juego donde se mueven los actores sociales.

En diversos momentos de la historia reciente he asistido a discusiones sobre ese rol del estado como orquestador general de la sociedad. Desde un estado omnipresente y dueño de las fuerzas productivas, al otro extremo de circunscribirlo a su mínima expresión atendiendo y asistiendo a los “caídos” del sistema, dejando actuar libremente a la iniciativa privada, lo que constituirían las fuerzas “del mercado” y su autoregulación.

Es a finales de la década de los 80, principio de los 90 que irrumpen las ONG “Organizaciones No-Gubernamentales", donde pese a que su nombre no lo implica en forma directa, no poseen fines lucrativos. Es en este contexto de conceptos en pugna entre estado benefactor y estado ausente, que las ONG encuentran su sentido de existencia, ya que comienzan a llenar el vacío ante la retracción del estado.

En la Argentina las ONG son caracterizadas como Asociaciones Civiles sin fines de lucro, e incluyen a las fundaciones, donde existen algunas diferencias legales y de organización interna.

Entonces tenemos al estado regulando el juego de individuos, empresas privadas y organizaciones civiles sin fines de lucro. Según la orientación ideológica de quien se encuentra en los poderes Ejecutivo y Legislativo, las políticas de estado se orientarán en mayor o menor medida a regular, o desregular, este campo de juego.

Pero quiero detenerme aquí: la inexistencia de fin de lucro implica solamente ello, no se pueden repartir regalías (ganancias) entre sus socios, como lo haría una empresa privada. Por lo demás, manejan fondos -a veces cuantiosos-, realizan pagos a proveedores, sueldos a empleados y honorarios profesionales. Pueden obtener ganancias en sus transacciones comerciales, aunque en última instancia deban reinvertirse en la propia asociación. El ejemplo más claro de manejo de cifras millonarias por parte de Asociaciones Civiles son los Clubes de Fútbol. Y en el mismo caso de los clubes de fútbol, es conocido que a través de dichas asociaciones pueden desviarse fondos, dibujarse balances, creando complejos esquemas de corrupción. Del mismo modo, tanto local como internacionalmente, asociaciones civiles y fundaciones actúan como fachada de poderes ocultos, esquemas de lavado de dinero, esquemas de evasión de impuestos, y otros procedimientos ilegales. Nada indica que una Fundación o una Asociación Civil, por el sólo hecho de serlo, configure una organización pristina y libre malas intenciones.

La corriente del Niño

En los últimos días de Diciembre se desató una catástrofe climática derivada de la corriente de El Niño, afectando el sur de Brasil, Paraguay, y el norte de Argentina y Uruguay. La crecida de los ríos Paraná y Uruguay dejaron, al menos por el momento, más de 170.000 evacuados entre los 4 países.

La respuesta del nuevo gobierno Argentino, que asumió el poder el 10 de Diciembre de 2015, incluyó el viaje de la vicepresidente Gabriela Michetti (en ejercicio de la presidencia debido a las vacaciones del titular del PEN) y los ministros de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y del Interior, Rogelio Frigerio. En el lugar de los hechos, expresaron que no hay fondos de Nación para ayudar en la catástrofe, responsabilizando a la gestión anterior (clarin.com).

Algunos medios periodísticos expresaron con más crudeza los dichos de los funcionarios públicos:

Fue amable, pero solo recibió la palabra de aliento de Michetti “los concordienses no van a estar solos”, tenía razón, solos no, vinieron ellos, pero vamos a estar sin plata al menos hasta que hagan algún anuncio más concreto y de no solo tantas palabras lindas. (DiarioJunio.com.ar)

Luego de tales reuniones, la vicepresidente escribió lo siguiente en la red social Twitter:

En una estrategia comunicacional algo confusa, luego aclara que el Estado está mobilizando recursos, sin aclarar cuáles son tales recursos.

Es el primer twitt el que origina el presente escrito.

Como indicado anterioremente, es entonces el Estado quien regula el campo de juego para los otros actores sociales. Y en el caso específico de catástrofes naturales posee el rol ineludible de asistir a los damnificados no sólo por su alcance organizativo (Defensa Civil, Ejército, Marina, Fuerza Aérea, Gendarmería, y un largo etc), sino además por razón de ser, la búsqueda del bien común.

Pues bien, en un simple comentario del vicepresidente de la nación, tenemos:

  • Desentendimiento del rol del estado en esta situación de emergencia
  • Exposición pública de una organización privada nucleando tareas que le competen al estado
  • Dicha exposición realizada por el titular del Poder Ejecutivo en ese momento (el presidente se encontraba de vacaciones)
  • Dicho titular del poder ejecutivo es el fundador de la ONG, y entre sus directivos se encuentran diversos miembros de alto nivel del Poder Ejecutivo

Cabe señalar que la Fundación tiene entre sus patrocinantes varias empresas privadas donde en primera línea ellos mismos señalan a 4 bancos: Comafi, HSBC, Galicia y Santander Rio. Como bien sabemos las empresas invierten en Fundaciones y ONG por un doble efecto, excención impositiva de los valores donados, e imagen pública. Para un banco investigado (y condenado!) por lavado de dinero en varios países del mundo incluyendo la Argentina, aparecer como benefactor de la fundación del vicepresidente de la nación quien está canalizando donaciones por una catástrofe natural, posee un valor inestimable.

La capitalización en materia de publicidad utilizando los recursos del estado es, contrariamente a lo anterior, estimable. Será declarado en el ejercicio contable del 2015?

Volviendo al inicio, tenemos aquí configurada entonces la confusión entre Estado (Vicepresidente), ONG (Fundación Suma) y Empresas (donantes de la fundación).

Todo indica entonces que esta confusión es producto de la ideología neoliberal del partido gobernante donde el estado debe reducirse a su mínima expresión y como tal, necesita ayuda de ONG y empresas; y no de un simple papelón motivado por la improvisación de quien ocupaba momentáneamente la Presidencia de la Nación.

Notas finales