Si no fue El Manco, ¿pues quién fue? — Perspectiva de alguien que no sabe un k-rajo

Para mi el 9 de marzo del 2010 fue un día normal de universidad. Era el segundo semestre de mi primer año y por primera vez tomaba una clase de fundamentos del periodismo. No era una clase donde escribimos notas, mas una clase donde se discutía los elementos básicos de la profesión.

Recuerdo haber visto en las noticias algo de un niño que murió, pero no le presté atención. Recuerdo tambien que el caso continuó acaparando espacio en los noticieros y en la prensa toda esa semana (una muestra de cosas por venir). No fue hasta la próxima semana que no pude continur evitando el asunto del niño Lorenzo pues fue el tema de la clase de periodismo. Estaba más perdido que Colón en su primer viaje a la India.

Mencionaron las influencias políticas de la familia Cacho, las controversias que la rodeaban, las circunstancias que rodeaban pa muerte del niño. Yo seguia perdido.

Poco después el niño Lorenzo se convirtió en la misión quijotesca de Kobbo Santarrosa, misión que tuvo el mismo desenlace que la del caballero de la Mancha. Los periodicos se volvieron locos con el asunto y todo el mundo conocia de una manera u otra el caso.

No solo eso sino también tenian sus propias teorias sobre lo que ocurrió, mayoría de las cuales apuntaban en la dirección de la madre, Ana Cacho. Un sospechoso entró al juego de manera repentina y de la misma manera fue descartado. Pero mientras las sospechas contra Cacho se acumulaban como polvo en piso, el Manco, como fue apodado el sospechoso Gustavo Rivera Seijo (pues verdaderamente lo era), fue etiquetado como el chivo expiatorio de las “misteriosas influencias” que buscaban ocultar la verdad sobre quien mató al niño Lorenzo.

Hoy, a seis años del vil crimen siento que sigo tan confundido como la primera vez que el tema fue discutido en PER 229. Y aunque tuve que repasar el asunto recientemente, nada me hace sentido aún. Entiendo que hay evidencia que coloca a el Manco en el lugar de los hechos. Entiendo que él confensó haberlo cometido en varias ocasiones. Entiendo que él es esquizofrénico y posiblemente no sea apto para enfrentar el juicio por el cual el ministerio público lo ha sometido. ¿Pero que carajo pasó en la madrugada del 9 de marzo del 2010 en la casa de Ana Cacho cuando estabá ella, su hija mayor y su hija menor quien para colmo dormía en el mismo cuarto y cama que el asesinado niño Lorenzo?

Entiendo que Cacho admitió que chingó esa noche mientras sus hijos dizque dormian. Entiendo que la hija mayor tuvo dos versiones de los hechos, una que apunta a otro FWB (friend with benefits) que tenia Cacho, y el oficial que indica que ella “soñó” que él estaba allí. Entiendo que la hija menor de Cacho no va a testificar a pesar que el consenso unánime es que élla sabe quién mato a su hermano.

Lo que no entiendo y quiero saber es cual es el motivo tras todo este drama de seis años que ha puesto al descubierto la vida de esta familia excepecionalmente disfuncional. ¿Política? ¿Clase social? ¿Fallido matrimonio? ¿Abuso familiar?

Hay peores crimenes que han ocurrido tanto en Puerto Rico como en otros paises que no se pueden comparar con este caso. Coño se recuerdan de Ariel Castro, el tipo que mantuvo secuestrada a tres mujeres y una niñita en Ohio? Eso estuvo cabrón de horrendo.

A esta coyuntura no se sabe si se sabrá la verdad sobre qué paso con el niño Lorenzo. Casi todo el mundo dice que cuando la menor sea adulta podrá revelar lo que verdaderamente ocurrió esa infame noche. No obstante, si algo podemos aprender sobre esto es que existe tal cosa como misteriosas influencias con el poder y conocimiento de desviar verdades y ocultar hechos viles.

Y si reconocemos esto, el caso del niño Lorenzo provoca un último cuestioniento: ¿Para quién verdaderamente trabaja el sistema de justicia?