¡Déjà vu! ¿Es real, o sólo un mito?

Déjà vu, para mí, una palabra mística, proviene de nombre masculino, se traduce como ‘ya vivido’ o ‘ya experimentado’ y se le da el significado de tener sensaciones que han pasado con anterioridad por una situación que se está produciendo por primera vez.

Cuando la mayoría de la gente habla de déjà vu lo que realmente experimentan es un déjà vécu, en francés “ya visto antes”, es un tipo de paramnesia del reconocimiento (En contraposición de recuerdos, de alguna experiencia que sentimos haberla vivido antes).

El déjà vécu alude a una experiencia que incluye más que la simple vista y un déjà vu suele ser inexacto. La sensación incluye una gran cantidad de detalles, percibiéndose que todo es exactamente como fue antes.

Recientemente, el término déjà vécu ha sido usado para describir sentimientos muy intensos y persistentes de un tipo de déjà vu, que suceden como parte de un desorden de la memoria. ​ ​

Hay otros tipos de déjà como el sentí y visité.

Déjà senti

Este fenómeno alude a algo ‘ya sentido’. A diferencia de la precognición implícita al déjà vécu, el déjà senti es primordial o incluso exclusivamente un suceso mental, carece de aspectos precognitivos y rara vez permanece en la memoria de la persona que lo experimenta.

Ejemplo: El recuerdo siempre empieza gracias a la voz de otra persona o a mi propio pensamiento verbalizado o a lo que estoy leyendo o verbalizando mentalmente, y creo que durante el estado anormal suelo verbalizar alguna frase de simple reconocimiento como «Ah, sí: ya veo» o «Por supuesto, ya recuerdo», Sólo hallo la fuerte sensación de que se parecen a lo que he sentido antes bajo parecidas condiciones.

Déjà visité

El déjà visité, que se traduce como ‘ya visitado’, es una experiencia menos frecuente que implica el extraño conocimiento de un lugar nuevo. Aquí uno puede saber encontrar el camino por una ciudad o lugar nuevo sabiendo al mismo tiempo que no puede ser.

Se han invocado a la reencarnación e incluso el viaje extracorporal como explicaciones a este fenómeno. Además, algunos sugieren que leer una descripción detallada de un lugar puede desembocar en este sentimiento cuando más tarde se visita.

Ejemplo: uno muy famoso de tales situaciones son descritos por Nathaniel Hawthorne en su libro Our Old Home​ ​ y Sir Walter Scott en Guy Mannering. ​Hawthorne reconocía las ruinas de un castillo en Inglaterra y más tarde era capaz de rastrear el origen de la sensación a una obra escrita sobre el castillo por Alexander Pope doscientos años antes.

También hay muchas teorías científicas y de otros tipos sobre el tema, Sostienen algunos que el déjà vu es la memoria de los sueños. Aunque la mayoría de los sueños nunca son recordados, una persona que duerme puede presentar un gran despliegue de actividad en zonas cerebrales relacionadas con el proceso de la memoria de largo plazo. Se ha especulado que los sueños “leen” directamente de la memoria de largo plazo, soslayando la memoria a corto plazo.

En este caso, el déjà vu pudiera ser una memoria de sueños olvidados con elementos comunes a la experiencia que se vive en el estado de vigilia. El déjà vu se da en los sueños muchas veces porque el cerebro está informando de algo que piensa, pero no lo piensa conscientemente y simplemente advierte. También están generados los déjà vu por ideas que provienen del instinto, cuando esa situación se presenta, ya que las situaciones se suceden nuevamente en la vida muchas veces, se está preparado porque están almacenadas en el recuerdo, aunque nunca hayan sucedido y sean sólo una idealización inconsciente.