Día 1: Llegando a Sao Paulo

Inmediatamente después que despegué hacía Brasil puse una película para matar el tiempo, fue rápido el vistazo que le di al catálogo porque era algo extenso no tanto como Netflix pero si tenia películas y lo malo es que no incorporaba un buscador para ahorrarse el tiempo, en fin elegí 10 Cloverfield Lane aunque ya la había visto en Cine y me gusto demasiado para verla otra vez, después seguí con Deadpool (una de las películas que no paro de ver) y al final estuve viendo The Big Bang Theory cabe mencionar que no son fan de la serie pero con pocos capítulos que vi me quede un rato viendo la serie.

Ya era momento de llegar después de 9 horas de viaje, partí en la ciudad de México a las 7:15 pm y llegué a Sao Paulo a las 6:30 am.

Al principio todo fue confuso por que tenia que aprovechar 7 horas en la ciudad ya que el otro vuelo salía a las 4:15 pm, así que me propuse a ejecutar un plan que ya había ideado para ir al centro, lo primero que hice fue dejar mi maleta un sitio de lockers de la terminal 3 e inmediatamente me di cuenta que los buses que van al metro Tatuapé salían en la terminal 2 por lo que me dirigí a la terminal 2.

En la terminal 2 salen los buses para el metro Tatuapé de la Linea 2, parten cada 15 min y cuesta 5,55 reales.
El tiempo de viaje al metro es de 3o min, también hay que tomar en cuenta que lo aborde a las 8:15 am.


Ya en el metro compre dos tickets uno de ida y otro de regreso, cada ticket cuesta 3,80 reales. Posteriormente entre y me dirigí en dirección Barra Funda.

Dentro del metro encontré varias curiosidades que después estaré contando, ya dentro del vagón me baje en la estación Sé ahi salí directo a la Catedral Metropolitana.

Caminé en los alrededores y ubique un lugar para desayunar algo sencillo que se llama Santa Teresa, por dentro es una panadería donde hay sillas para comer un aperitivo. Yo solo pedí un café y un emparedado de jamón con queso, si fue algo austero pero tenía algo de hambre.

Después de mi desayuno austero me dirigí a la Catedral dispuesto a entrar y a apreciar el interior, sinceramente me sorprendió ya que estaba impecable las columnas se veían que el tiempo no pasaba y los detalles de cada sección en los muros y los ventanales.

Ya con toda esta distracción me tuve que regresar al aeropuerto con la misma ruta de ida, fui por mi maleta a la terminal 3 y esperé en un starbucks a mi tío y mi hermano que llegaron en otro vuelo. Esperamos 3 horas para volar a Campo Grande en Mato Grosso de Sur donde allí otra vez como es costumbre esperamos 2 horas para tomar el transporte a Bonito.

El camino hacia Bonito fue tremendamente largo y con poca posibilidad de dormir porque la van era un poco incomoda, yo pensé que estábamos a 100 km pero no en total hicimos 4 horas para llegar al hotel y por fin bañarme. Poco después me fui a acostar después de la media noche.