
3 diferencias entre un ciudadano y un habitante
Aunque el marco legal de cada país diferencie claramente a un habitante de un ciudadano, esa distinción desafortunadamente va más allá de lo legal y continúa siendo abismal, aún después de que el habitante adquiera los derechos y obligaciones de ciudadano.
Considero que las 3 diferencias básicas que se mantienen -por decisión propia y/o apatía- son:
1. Un ciudadano observa y denuncia
Un habitante no averigua las herramientas a su alcance -públicas o privadas- para denunciar y -eventualmente- solucionar los problemas a su alrededor. Sólo se queja verbal y constantemente de todo.
2. Un ciudadano se organiza y participa
Un habitante no conoce a sus vecinos, ni a sus representantes, ni las organizaciones civiles que le permiten participar activamente en las decisiones comunes. Simplemente vive su vida totalmente ajeno a su entorno.
3. Un ciudadano se compromete y actúa
Un habitante no se involucra en la política porque cree que no le afecta, no le interesa conocer ni utilizar la información pública a su alcance y erróneamente piensa que no le corresponde o no tiene la capacidad -o el poder- para cambiar nada.
Ciudadano es aquel individuo que cuenta con un estatus legal, con una identidad política y quien participa activamente en la vida de la comunidad. — Thomas Marshall
Tristemente en México -y en Latinoamérica- hay muchos ciudadanos comportándose como habitantes.
Y tú, ¿eres habitante o ciudadano?
Fundador de Seetizen.