Star Wars para los yé, los millenials y los centennials.

Un repaso en forma de lista — sans spoilers.

Star Wars Episodio VII es la película que todos queríamos ¿es la que merecemos? quién sabe. Acá sus personajes.

Finn el yé.
Es el que se creyó el cuento que le contaron desde pequeño y tiene el trabajo más safe en la galaxia muy lejana: es stormtrooper de 8 a 5, lo que paga bien aunque el jefe es un poco dramático. Es un saco de nervios porque a su batallón lo amenazan constantemente con reemplazarlo por clones que son más baratos pero tienen pésima puntería. Está llegando al punto en que ya, ya, ya, se quita el casco y manda todo por un hueco de Sarlacc para irse a mochilear por los planetas del sector vecino. Síndrome de déficit atencional.

Rey la millenial.
Una talentosa tecnóloga que creció en un planeta que es chatarrero (probablemente sus dirigentes firmaron algún tratado de libre comercio que ni leyeron). Políglota y sensible guarda los cacharros más viejos que todos dan por obsoletos (¿serán vintage?). Todavía tiene esperanza en la generación pasada -aún cuando la dejaron botada- y busca desesperadamente llenar el hueco de una figura paterna ausente.

Kylo Ren el millenial equis.
Es de la generación ensimismada pero carga con el cinismo y la depresión de la generación del xanax. Detrás de la máscara se esconde un talento ansioso por llenar los zapatos de sus antecesores. Su pasado familiar lo atormenta, aunque muchos piensan que es un exagerado y que todos sus logros personales (es gerente y no tiene ni treinta) son por pura argolla. Trazas de bipolaridad.

Poe Dameron el yé equilibrado. 
Es el mejor piloto de la resistencia y lo sabe, pero el ego no le llena la cabeza. Sabe lo que quiere y hace todo en su poder para lograrlo (es tu amigo/a que la tiene clara). Toma iniciativas y es fiel a una causa que muchos creen ridícula y passé. No va a dejar que nadie le pase por encima y sabe liderar un buen escuadrón con el ejemplo. La mezcla perfecta de rebeldía y ternura. Es el ligue que le presentás a tus padres. Overworked.

Han Solo el señorcito.
En méxico le dirían “chavorruco”. Ya es puras canas pero se niega a vestirse apropiadamente para su edad: la misma chaqueta aunque ahora ya no se la puede abotonar. Se niega a aceptar que lo nuevo le cuesta y se ve intimidado por una generación que apenas lo reconoce, con sus glorias alejándose a velocidad hyperdrive. 100% crisis de la mediana edad (un poco tardía).

BB8 el centennial.
Es puro corazón aunque sea un robotito, nos quiere a todos y todos lo queremos a ¿él? ¿ella?, los droids son #genderneutral!

Le importan más sus amigos que la misión, su lealtad es extrema y nunca va a pasarla mal, se adapta a cualquier situación y todo le rebota, literalmente.

Se siente cero por ciento amenazado por los droids de la generación pasada y por los de la futura, cree que todos somos piezas cruciales de un rompecabezas galáctico. Déficit de atención severo.

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