Deuda Tecnológica

Cuando partes con un negocio tecnológico de alta escalabilidad, es decir, con una Startup, la prioridad es salir al mercado rápido.
Hay que salir al aire pronto para probar la idea, llamar la atención del mercado y tener algo que mostrar a inversionistas.
Esto hace que ciertos aspectos del desarrollo tecnológico queden relegados. Y una de las primeras víctimas de este enfoque es, precisamente, la escalabilidad, o sea, la capacidad de manejar toda la demanda que se reciba de manera rápida y consistente.
Esta brecha entre el diseño actual de un sistema y el diseño que debería tener para cumplir con todas las exigencias de un desarrollo sólido, se llama deuda tecnológica. Es una deuda, porque para poder alcanzar y mantenerse en el éxito, necesariamente esas deficiencias tecnológicas deberán solucionarse. Como todo plazo y toda deuda, llega el momento en que deberá cumplirse y pagarse.
Un buen CTO de Startup se preocupará de que esta deuda sea pagable. Sin duda deberá sacrificar muchas cosas, pero no sacrificará aquellas que pueden costarle el negocio.
Al contrario, cuando no hay CTO, o cuando el CTO no tiene la experiencia, generará una deuda que será imposible pagar.
Lo peor es que esta deuda muchas veces se evidente cuando el negocio tiene éxito. La startup no podrá enfrentar adecuadamente la alta demanda, tanto de carga de trabajo como de nuevas características competitivas del producto/servicio.
Esto es igual que en finanzas. Hay que endeudarse, pero responsablemente.