Pedir justicia de rodillas

Hoy, un día como cualquiera, he tenido un shock tal que no puedo sino dejar constancia de la conmoción que me dejó el hecho que estoy a punto de relatar:

Dentro uno de los canales de la mass media se estaba transmitiendo un noticiario de los que, de manera muy obvia, transmiten noticias de un modo parcializado, queriendo hacer ver bien a ciertos sectores. El conductor del noticiario se encontraba narrando el encuentro internacional sobre la mujer que se llevó a cabo en la ciudad de Toluca en el Estado de México. Ahí, comentó que una mujer le pidió ayuda al secretario de gobernación de rodillas para encontrar a su hija que fue secuestrada afuera de su casa. Posteriormente transmitieron el vídeo del suceso. Es un vídeo desgarrador, escuchar los desesperados gritos de la mujer implorando ayuda para encontrar a su hija, escucharlos hizo que todas las fibras de mi cuerpo se conmovieran, sentí una rábia y desesperación enorme, en el grito de la mujer, se siente todo el dolor del mundo. El epítome del vídeo es cuando la señora implorando se pone de rodillas ante el secretario de gobernación… fue un momento que resume toda la realidad nacional, resume el feudalismo, imperialismo, injusticias, violencia, machismo, racismo, … en fin, es un momento que me quedará grabado toda la vida, es tan simbólico que hoy en día haya existido una manifestación de este tipo.

Nosotras y nosotros los desgraciados tenemos que ir a clamar con justicia, tenemos que arrodillarnos ante los poderosos para pedir un poco de ayuda, tenemos que gritar desesperadamente para que nos oigan, estamos vulnerables ante las fuerzas oprimentes.

Nosotras y nosotros, vasallos, tenemos que ir con el señor feudal a que nos ofrezca seguridad dentro de su ciudad amurallada a cambio de nuestro cuerpo y nuestra alma.

Nosotras y nosotros, los simples, tenemos que pedir ante los dueños, justicia, que se castigue a aquellos que han quebrantado las mismas reglas del feudo.

Terminando el vídeo, el conductor del noticiario, en tono triunfal, dice que el Señor Secretario de Gobernación, tomó personalmente el asunto y a las 24 horas de lo sucedido se estaba dando liberación a la hija de la señora gracias a un eficiente sistema de geolocalización e intervención de la comunicación. La hija de la señora ya está sana y salva en su casa…

No supe sino golpear el piso, sentir una frustración mayor dentro de mi, el tono triunfal en que hablaba de la buena acción de las autoridades me llenó de coraje… el conductor hablaba como si fuese otro “acierto más” del gobierno. Cuando nunca habló de un hecho que no tuvo que pasar.

No tuvo que ser secuestrada nadie, no tuvo la mamá porque sentir el dolor de saber que su hija desapareció, no tuvo que vivir la violenta burocracia de este país, no tuvo porque arrodillarse para pedir ayuda. Y los familiares de los miles de desaparecidos en este país no tienen que ir a arrodillarse al secretario de gobernación para que con venia y su buena voluntad nos ayude a encontrar a los secuestrados.

¿Y los demás? ¿Y los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa? ¿Acaso los campesinos pobres se tuvieron que arrodillar? ¿Acaso todas las madres que perdieron a sus hijas tienen que llorarles? ¿Acaso cuando yo desaparezca mi madre tendrá que ir a llorarle al señor neofeudal en turno para que me encuentren secuestrado por trabajadores del mismo burócrata?

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