Ciertísimo el tema. Nada más queda esperar los bloqueos de los taxis y los porteadores (unidos en causa comuna por cierto). A eso sumarle inventos legales y alguna que otra diatriba contra el imperio norteamericano.

Pienso que si son inteligentes alguna cooperativa de taxis debería invertir en tecnología al menos básica para hacer del tomar taxi una experiencia un poco más placentera. Claro, es más fácil quejarse y esperar que el gobierno les resuelva.

Ya yo lo he probado en Panamá y funciona parecido. Deberían poner las barbas en remojo..