Mi primera en español.

Después de darle mil vueltas y con muy buenas críticas recibidas al respecto creo que escribir en mi lengua siempre va a ser lo ideal, para mí y para cualquier persona que sienta que tiene algo que decir, pero también quiero hacer hincapié en que sólo estaba empezando y que en realidad no tenía un objetivo claro sobre de qué iba todo esto de “mi blog”.

Y la otra cosa que más deja dudas es sobre el objetivo de este, y pues si soy 100% honesto les tengo que confesar que no tenía un objetivo, solo quería empezar, ese era el objetivo y siento que no salió tan mal como esperaba.

Así que con el primer objetivo ya finalizado me di a la tare de buscar otro, tal vez algo más del interés popular y qué mas puede ser del interés social que el chingar por chingar, en eso puedo decir con seguridad que se me da bien natural, pa’ que les digo que no si sí. Así que siguiendo mi instinto por la sinceridad les voy a contar sobre dos verdades que he aprendido a lo largo del tiempo y mas ahora con esto de necesitar apoyo de gente a través de las redes sociales, porque como algunos habrán ya leído mi relación con esos “espacios cibernéticos” es medio complicada.


Y la primera verdad es que está cabrón empezar algo cuando la mayoría de la gente y sobre todo la mayoría de los mexicanos queremos ver al prójimo fracasar de la manera mas pública y humillante posible. Y mi otra única verdad es que así nomás no se puede.

Porque como bien me recordaba un amigo hace unos días “hasta el cliché es difícil”.

Así que medio desanimado por no obtener el apoyo y la buena ondita que esperaba de los usuarios de las redes sociales, decidí escribir sobre el mal pedo que nos traemos los mexicanos los unos a los otros. A menos que ese mexicano sea futbolista, o boxeador, o actriz o sobre todo payaso de youtube como el gran maestro @Werevertumorro, ahí sí y solo en dichos casos somos bien generosos y compartimos todo lo que ellos hagan; porque lo que ellos hacen está chingón. Tratándose de cualquier caso similar a los ya mencionados, el mexicano es expertazo en compartirlo hasta en su vida diaria y privada; hablar de las grandes hazañas cometidas por dichos sujetos durante horas, en la escuela, en el taller, en la oficina y sobre todo en la tan pero tan querida peda”, es parte de nuestra cultura; porque seamos honestos, hasta yo he hablado durante largos periodos de tiempo sobre nuestro salvador “el Chicharito Hernandez” y cómo no, si la neta es ídolo el cabrón… De histórica familia pambolera y siempre con la presión de que a huevo la tenía que armar, Javier Hernandez la armó, y que un individuo la arme, con el “a pesar de” que tanto nos caracteriza, siempre es y será digno de respetar en cualquier individuo, porque pues al final todos somos individuos queriendo armarla en este mundo y en esta sociedad tan despiadada con el individuo.

Malitzin

Pero bueno,ya me desvié de lo verdaderamente importante. ¿Era penal?


No se me ocurre algo más brillante y preciso para describir mi sentir que algo que ya bien dijo en su momento Vargas Llosa, así que mejor lo voy a citar tal cual:

“Como regla general, el escritor latinoamericano ha vivido y escrito en condiciones excepcionalmente difíciles, porque nuestras sociedades habían montado un frío, casi perfecto mecanismo para desalentar y matar en él la vocación. Esa vocación, además de hermosa, es absorbente y tiránica, y reclama de sus adeptos una entrega total. ¿Cómo hubieran podido hacer de la literatura un destino excluyente, una militancia, quienes vivían rodeados de gentes que, en su mayoría, no sabían leer o no podían comprar libros, y en su minoría, no les daba la gana de leer? Sin editores, sin lectores, sin un ambiente cultural que lo azuzara y exigiera, el escritor latinoamericano ha sido un hombre que libraba batallas sabiendo desde un principio que sería vencido. Su vocación no era admirada por la sociedad, apenas tolerada; no le daba de vivir, hacía de él un productor disminuido y ad-honorem. El escritor en nuestras tierras ha debido desdoblarse, separar su vocación de su acción diaria, multiplicarse en mil oficios que lo privaban del tiempo necesario para escribir y que a menudo repugnaban a su conciencia, y a sus convicciones. Porque, además de no dar sitio en su seno a la literatura, nuestras sociedades han alentado una desconfianza constante por este ser marginal, un tanto anónimo que se empeñaba, contra toda razón, en ejercer un oficio que en la circunstancia latinoamericana resultaba casi irreal. Por eso nuestros escritores se han frustrado por docenas, y han desertado su vocación, o la han traicionado, sirviéndola a medias y a escondidas, sin porfía y sin rigor.”

http://www.literaterra.com/mario_vargas_llosa/la_literatura_es_fuego/

Muchas gracias a todos los que se tomaron el tiempo de leerme, y muchísimas más a los que se tomaron el tiempo de criticarme.
Otra cosa más, ya sé que le tiro mal pedo al buen facebook y al tuiters, pero si no me promociono ahí no lo hago en ningún lado y luego si nadie me lee mi ego no va a tener pa’ comer… y en ese caso yo les pregunto ¿y ustedes qué hubieran hecho?
Por cierto, y a ver si ya me decido a acabar de una vez; que bonita es la memoria colectiva, tan llena de humor y sabiduría, tan cultural, tan nuestra.

“The people who are crazy enough to think they can change the world are the ones who DO.”

http://www.forbes.com/sites/onmarketing/2011/12/14/the-real-story-behind-apples-think-different-campaign/#411db62b55c2