Saber cerrar a tiempo

Esto no es el final pronto volveré a la carga

Mi historia emprendiendo

No es el final es el inicio de una nueva etapa.

El 1 de diciembre de 2012 fui al notario a constituir la sociedad Appeiros Mobile Development S.L. pero la idea de montar un negocio a “nuestra manera” surgió mucho antes e incluso con un equipo diferente.

Lección 1: El equipo es muy importante, si la visión no es clara, es mejor parar antes de ir al notario porque así por lo menos te saldrá gratis ;)

Appeiros ha sido probablemente el peor negocio económico que haré en mi vida pero la experiencia ha merecido la pena. Si estos 4 años trabajara como me decía mi abuela, en una empresa de bien, hubiera ganada mucho más dinero pero no hubiera vivido en esta montaña rusa que es emprender.

Siguiendo el mantra vital del maestro Yoda “hazlo o no lo hagas pero no lo intentes”, lo hice.

Los primeros 6 meses fue lo más duro, dado que la empresa se iba a dedicar al desarrollo a terceros pero no existíamos para nadie, además nadie tenía las pelotas para contratarnos (agradecimiento eterno a David de Avansig, Andrés Ribera, Víctor Salgado de Appvisor y la Universidad de A Coruña) por esas primeras apps que nos contrataron.

En aquella época el boom de las apps estaba arrancando en Galicia ¡¡Hacía dos meses desde que sacaran el iPhone 5!! Como no teníamos nada que hacer creamos un producto propio para hacer el CV en el móvil (año 2012) porque no existía ese concepto y pensamos que había un hueco en ese mercado. Le llamamos bochoio y más de 10.000 personas se registraron en la plataforma en 6 meses. En nuestro roadmap queríamos hacer un poco lo que hace jobandtalent o jobtoday pero no disponíamos de la financiación y los desarrollos a medida nos empezaban a comer demasiado tiempo y recursos. El tiempo ha demostrado que era un nicho de mercado que era invertible.

A partir de entonces nos dimos un poco a conocer en el pequeño mundo estartapil galaico y empezamos a colaborar con más gente. En los comienzos del segundo año no pudo continuar uno de los socios fundadores (por la incapacidad de generar sueldos dignos). Era bastante típico cobrar nada o algo cada bastantes meses.

Lección 2: Si crees que vas a cobrar desde el día 1 bienvenido a la realidad. Antes cobrarán los becarios, los trabajadores, hacienda y tus clientes cuando te retienen las facturas sin pagar durante meses.

Durante los siguientes meses decidimos que para poder cobrar teníamos que generar ingresos recurrentes mensuales a un ritmo que nos permitiera cobrar una nómina mínima vital de 900 euros menos la maravillosa cuota de autónomos.

Empezamos un plan de generación de ingresos vía productos propios creando apps en tiendas para rentabilizar por publicidad con Admob. Llegamos a generar un recurrente mensual de unos 1.000 euros y descargas de nuestras apps por cientos de miles de usuarios pero nos topamos con cambios en las políticas de Google Play y unos 6 meses después nuestros ingresos fueron hacia abajo de manera dramática hasta los 150 euros/mes actuales.

Aprendimos muchísimo de marketing online, de posicionamiento en tiendas y de los gustos de la gente. De hecho, sabíamos tanto, que éramos capaces de poner apps en el top 5 en Google Play usando un mix de palabras claves y calidad en el desarrollo de apps.

Además de todo esto seguíamos haciendo desarrollo a medida por lo que establecimos un plan de crecimiento anual para los siguientes tres años que debía primero estabilizar nuestra nómina de guerrilla a los 12 meses del año, incrementarla en el siguiente año a 1.100 euros y al siguiente a 1.300 euros para continuar con el negocio.

Lección 3: No bases nunca tu negocio en una sola fuente de ingresos pues cuando se te complica la caída es muy grande y el palo es duro. Tampoco dependas mucho de un gigante de internet pues sus políticas cambian demasiado y el negocio es inestable dando muchos sustos y sobresaltos a altas horas de la madrugada.

En este punto estamos en ese siguiente escalón pero solo somos capaces de estabilizar la nómina los 12 meses y a duras penas, por la caída de ingresos y por los impagos de clientes que tenemos. Ergo ha llegado el momento de tomar medidas y decisiones.

Han sido tantas horas de esfuerzo que en un primer momento tu mismo dudarás a la hora de tomar la decisión porque siempre piensas que el siguiente trimestre irá mejor. Toma la decisión y no mires atrás el cierre de una empresa es otra experiencia que también tienes que vivir para contarlo.

Lección 4: Cierra cuando tienes que cerrar. En el momento en el que estamos hemos decidido que es el momento ideal para cerrar: no le debemos nada a nadie y tenemos claro que no se pueden cumplir los objetivos que nos habíamos marcado dos años atrás. Mantén una buena comunicación entre los promotores para que todo el mundo esté de acuerdo en el momento del cierre dado que los objetivos personales pueden ir desacompasados.

Y el verano de 2016 tomamos la decisión de cerrar porque llevamos tantos meses recibiendo palos que nuestra infinita moral y optimismo se dilapidó finalmente.

Un proceso de financiación frustrado en el último minuto en Via Galicia después de meses de esfuerzo, impagos con clientes por cifras muy elevadas para nuestros modestos números y sobre todo porque el equipo promotor ya no tenía las fuerzas suficientes para continuar con la labor de llevar adelante a la empresa.

A día de hoy los dos promotores que quedamos en la empresa ya tenemos un trabajo por cuenta ajena y solo queda ir cerrando flecos con los diferentes clientes y proveedores de servicios que teníamos para parar la actividad empresarial.

Ha sido muy intenso, divertido, hemos aprendido cosas que nunca hubiéramos imaginado, hemos llegado más allá de lo que pensábamos y por eso no es un día triste sino que es un día para celebrar que Appeiros existió y hicimos las cosas a nuestra manera. Demostramos que era posible y sobre todo ahora sabemos que debemos hacer para llevar adelante una empresa en un futuro. Por el momento toca lamerse las heridas trabajando para otros pero pronto volveré a la carga emprendiendo nuevos retos.

Con nuestros aciertos y nuestros errores. Solo queda gratitud y buenos recuerdos de una etapa muy emocionante de mi vida.

¡¡Cuando llegue el momento volveré a apostar emprendiendo!!