Siempre el dualismo mente-cuerpo nos acompaña: no puede existir un maltrato físico "y" psicológico, porque el primero siempre implica al segundo.
Por otra parte,una agresión psicológica (como el acoso o control extremo) no necesariamente puede conllevar golpes pero también afecta la salud ,sí, corporalmente también , no existe ansiedad mental , se siente muscularmente, afecta la respiración y activa el sistema autonómico con sus típicas señales de alarma.
Así como no podemos ser felices sólo "mentalmente" (nuestro cuerpo "explota" para bien) cuando nos agreden el malestar es total, lo que sucede es que al momento de expresar lo que sentimos casi espontáneamente hacemos la división , el lenguaje se reifica y da la apariencia de crear una realidad autónoma cuando no lo es. Son niveles de una misma respuesta.