Calaverita
Nov 1 · 1 min read
La muerte en forma de alarma
prende mi despertador,
pa’ luego dejo la cama
pues la parca se asomó.
Conseguí salir a tiempo,
piso el acelerador
y atrás me viene gritando
“¡no llegas al checador!”.
“Te voy a sacar las cuentas,
precisa cual contador,
me debes cuarenta horas”
la condenada exclamó.
¡Eso es R.H.!
La máscara se quitó,
“Otra vez llegaste tarde,
yo te voy a descontar”.
Pero me las voy a burlar.
Apenas abrí la puerta,
y la guadaña brilló,
pero si quieren condenarme,
las veo en el comedor.
